Mostrando entradas con la etiqueta Jeshua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jeshua. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de mayo de 2016

Jeshua

Jeshua

“Por favor trata de sentir la energía que yace detrás de nuestras palabras, historias y metáforas. Ésta es tu propia energía. Es la energía de tu futuro ser crístico que está hablando a través mío. Estamos esperando que te unas a nosotros"

Jeshua

En esta sección, presentamos material canalizado por Jeshua, un guía espiritual quien nos dice que fue el hombre que llevó la energía de Cristo en su encarnación 2000 años atrás como Jeshua Ben Joseph o Jesús. Jeshua se presentó a nosotros por primera vez a mediados de 2002. Yo (Pamela) sentí una fuerte presencia cerca mío quien quiso hablar claro de temas tales como el miedo, la verdad, la iluminación y la historia de los trabajadores de la luz (lightworkers). Esta presencia se hizo llamar Jeshua – Ben – Joseph, el cual es el nombre hebreo de Jesucristo. Jeshua insistió desde el comienzo que prefería ser llamado por su nombre, ya que este resalta más su lado humano. “Yo fui un hombre de carne y hueso, Yo soy su hermano y amigo”, decía él repetidamente. Él rechazó definitivamente la imagen divinizada e irrealista que a menudo se asocia con el nombre de “Jesús”. “La imagen de Jesús me ha robado mi humanidad, mi lado emocional y mi parentesco con ustedes”.

Dale click al tema que quieras leer

Series de Los Trabajadores de Luz
Series de Sanación
Energía Masculina y Femenina
Tratar con las Emociones
Sexualidad y Espiritualidad
Trabajo, Dinero y Creatividad
Salud y Enfermedad
Ser un Trabajador de la Luz en la Nueva Era
Los Guardianes
Relaciones en la Nueva Era
Los Niños de la Nueva Era
La Herencia de la Atlántida
Rendición y Control
El Modo De Obrar Del Trabajador De La Luz
El regreso de la mujer rebelde - María Magdalena
Expresar tu luz del alma
La simplicidad de la vida
La entrada de los Trabajadores de la luz a la Nueva Era
Las semillas de la conciencia Crística
La batalla de los sexos
Vuestra llegada a la Nueva Tierra
El Tercer Modo
La Nueva Era ha comenzado
Mañanas con Jeshua
¡Se trata de ustedes!
Conectarse con su niño y niña interior
Liberando el esfuerzo de tu vida
Maternidad espiritual
Guiando a nuestros Niños
Dejen que su Alegría sea su Guía
La Muerte y el Más Allá
Ser un Maestro en la Nueva Era
El Miedo como Puerta de Entrada hacia lo Desconocido
Lo Mejor que Puedan Dar
La Piedra
Tierra GAIA
Del Corazón al Vientre
Arraigarse a través de la alegría y la creatividad
Ángeles en la Tierra
Navidad del 2008
A través del portal
El Portal
La Luz Dorada del 2012
Comunicándote con tu Alma
La Noche Oscura del Alma
Sientan el abrazo del hogar
El Amor completa el ciclo
Estar en el Mundo pero no ser de él
Despertando vuestra habilidad para canalizar
El Centro del Sol
Relaciones Amorosas
El Mago
Ser el Puente hacia la Nueva Tierra
Sentirse en el Hogar en la Tierra
Ustedes son un maestro de la Sociedad

<< Anterior                Inicio                Siguiente >>

 Fuente: Jeshua Channelings
Traducción: Sandra Gusella
© Pamela Kribbe

miércoles, 25 de mayo de 2016

¿Quién es Jeshua?

¿Quién es Jeshua?

Jeshua, ¿Quién eres?

Yo soy aquel quien estuvo entre ustedes y a quien han conocido como Jesús.
Yo no soy el Jesús de su tradición de la iglesia o el Jesús de sus escrituras religiosas.
Yo soy Jeshua-ben-Joseph; yo he vivido como un hombre de carne y hueso.
Yo alcancé la conciencia Crística antes que ustedes, pero fui apoyado en esto por poderes que están actualmente más allá de su imaginación. Mi venida fue un evento cósmico – Yo me dispuse para eso.

No fue fácil. No tuve éxito en mis esfuerzos por transmitir a la gente la inmensidad del amor de Dios. Hubo mucho malentendido. Llegué muy temprano, pero alguien tenía que venir.

Mi llegada fue como arrojar una piedra en una gran piscina. Todos los peces huyeron y la piedra se hundió en lo profundo. Sin embargo, después de mucho tiempo, aún hay ondas perceptibles. Se podría decir que la clase de conciencia que yo quise transmitir, hizo su trabajo secretamente después de todo.

En la superficie de la piscina hubo constantes perturbaciones; bien intencionadas, pero las interpretaciones mal guiadas los llevaron a ustedes a encontrarse y pelear unos con otros en mi nombre.

Aquellos quienes fueron tocados por mi energía, motivados por el impulso de la energía Crística, no pudieron realmente integrarla con su realidad psicológica y física.

Ha pasado mucho tiempo antes de que la conciencia Crística pueda establecerse en la tierra. Pero ahora el tiempo ha llegado. Y yo he regresado y hablo a través de muchos, a través de todos y cada uno quien quiera oírme y haya logrado comprenderme desde la quietud de sus corazones.

Yo no predico ni juzgo. Mi esperanza sincera es hablarles de la inmensa e inagotable presencia de Amor, accesible a ustedes en todo momento.

Soy parte de una conciencia mucho más grande, una entidad más grande, pero yo, Jeshua, soy la parte encarnada de esa entidad (o campo de conciencia).

No me gusta mucho el nombre Jesús, porque éste ha sido enredado con una versión distorsionada de lo que yo represento. “Jesús” pertenece a las tradiciones y autoridades de la iglesia. Este ha sido moldeado para adaptarlo a los intereses de los patriarcas de la iglesia por siglos, tanto que la imagen impuesta de Jesús está ahora tan alejada de lo que yo represento, que realmente me complacería si ustedes tan solo pudieran dejarla ir y liberarme a mí de esa herencia.

Yo soy Jeshua, hombre de carne y hueso.
Yo soy su hermano y amigo.
Yo estoy familiarizado con ser humano en todos los aspectos.
Yo soy maestro y amigo.
No me teman. Abrácenme como ustedes abrazarían a uno de su familia.
Somos familia.

Jeshua, Jesús y Cristo


La energía Crística que yo he venido a ofrecerles tiene sus raíces en una energía colectiva que ha llegado más allá del mundo de la dualidad. Esto significa que ésta reconoce los opuestos de bien y mal, luz y oscuridad, dar y recibir, como los aspectos de una y la misma energía.

El vivir desde la realidad de la conciencia Crística significa que no hay lucha con nada.  Hay una completa aceptación de la realidad. Esta ausencia de lucha o resistencia es su principal característica. Ya que Cristo (o la energía Crística) reconoce los extremos de todos los pensamientos, sentimientos y acciones como la manifestación de una energía divina, no puede haber dualidad, ni juicio en el modo en que “él” (la energía crística) experimenta la realidad.

Permítanme darles un ejemplo aquí. Cuando el Cristo (la energía crística) en ustedes observa un conflicto armado entre personas, su corazón se lamenta por el destino de los abatidos, pero ella no juzga. Ella siente el dolor y la humillación con cada golpe, y su corazón está lleno de compasión, pero ella no juzga. Ella observa al atacante, aquél que porta el arma, quien tiene poder, quien inflige dolor, y ella siente... el odio y la amargura dentro de él, y su corazón se acongoja, pero ella no juzga. El corazón de Cristo abraza todo el espectáculo con profundo sentimiento de compasión, pero sin juicio, porque ella reconoce todos los aspectos como experiencias a través de las cuales ella misma ha pasado. Ella misma ha representado todos esos roles, de ofensor y víctima, de amo y esclavo, y ella ha llegado a comprender que ella no es ninguno de ellos, sino, aquella quien sustenta a ambos.

La energía Crística ha pasado a través de todas las energías de la dualidad. Se identifica a ella misma ahora con la oscuridad, luego con la luz, pero a través de todo, algo permanece igual. Y cuando ella reconoce esta “semejanza” sustentando todas sus experiencias, su conciencia obtiene una nueva clase de unidad: fue “cristificada”.

La energía cristificada fue la energía que yo vine a ofrecerles. Quién fui, es difícil de explicar. Trataré de hacerlo distinguiendo entre tres “identidades”: Jeshua, Jesús y Cristo. Yo, aquel que está ahora hablando, soy Jeshua. Yo fui el ser humano que sostuvo la energía Crística en mi encarnación sobre la Tierra. Esta energía también puede ser llamada Cristo. Jesús - en mi terminología - es el nombre para el hombre Dios quien fue el resultado de la infusión de energía Crística dentro de la realidad física y psicológica de Jeshua.

Esta energía Crística fue derramada dentro de Jeshua desde esferas de Luz que están – desde su punto de vista – localizadas en su futuro. Jesús fue el hombre que realizó milagros y citó profecías. Jesús fue un emisario de las esferas de luz, encarnado en mí. De hecho, él fue mi propio futuro. Jesús fue, desde mi perspectiva como el hombre Jeshua viviendo en la tierra, mi propio futuro, quien llegó a ser uno con la energía Crística. Debido a que el Cristo en él fue claramente presente y visible a muchas personas que lo rodeaban, él les pareció a ellos como divino.

Yo, Jeshua, fui un hombre de carne y hueso. El único, y en algún punto, aspecto artificial de la “construcción de Jesús” fue que yo recibí su/mi ser Crístico desde el futuro. Yo no llegué a ser cristificado en base a mi pasado y las experiencias en él. Yo no adquirí iluminación de una forma natural, sino por medio de la intervención como quien dice desde afuera, por una infusión de la energía de Cristo desde el futuro. Yo estuve de acuerdo en jugar este rol antes de comenzar este tiempo de vida. Yo estuve de acuerdo en ser ‘dominado’ por la presencia de Jesús, como un acto de servicio, y también por un profundo deseo de llegar a conocer la realidad de mis potenciales más profundos.

Jesús, mi propio futuro desde las esferas de luz, llegó a ser uno con la energía de Cristo. Sin embargo, él no representa la energía completa de Cristo aquí en la tierra, porque esta energía abarca más que Jesús. Él es una parte o célula de ésta. Cristo o la energía Crística (esto es más un campo de energía que una entidad personal) es un colectivo de energía el cual tiene muchos aspectos o “células”, los cuales están cooperando de tal modo que funcionan como un solo “organismo”. Todas las células realizan una contribución única a la totalidad y se sienten a sí mismas como individuos mientras que también son parte de la totalidad.

Uno podría llamar a estos diferentes aspectos de la energía de Cristo ángeles o arcángeles. Es característico de los ángeles el hecho de que ellos tengan un sentido de individualidad tanto como un alto grado de desprendimiento, el cual les permite sentirse uno con energías colectivas y estar feliz en su servicio. La idea de (arc) ángel es aclarada en la parte X de las series de los Trabajadores de la luz.

Misión de Jesús en la tierra


Jesús fue una energía del futuro quien vino a la tierra a traer iluminación y conocimiento a la humanidad. Él vino desde otro mundo o incluso dimensión, y trajo con él la elevada energía de esta realidad. La conciencia de su propio Gran Ser permaneció intacta mientras encarnó en la tierra. Debido a su presencia en mí, Jeshua, yo pude comprender fácilmente la flexibilidad de las leyes de la materia y “realizar milagros”.

La razón por la que Jesús/Jeshua personalmente vino a la tierra fue la de crear una apertura o portal hacia un diferente estado de conciencia. Yo quise poner un ejemplo de las posibilidades que están disponibles para cada ser humano.

En las esferas de la luz desde donde Jesús vino, se percibió que la tierra se dirigía hacia una dirección que podría terminar en una gran oscuridad y propia alienación para las almas involucradas en el experimento de la tierra. Se decidió que se entregaría un impulso poderoso para el cambio, el cual podría claramente mostrarles a los seres humanos las oportunidades disponibles para ellos. Al enviar la energía personal de Jesús, nosotros quisimos sostener un espejo a los seres humanos y recordarles de su propio origen divino y los potenciales dormidos que ellos llevan dentro. Los potenciales para la paz, la libertad y la maestría sobre ustedes mismos.

Cada ser humano es el maestro de su propia realidad. Ustedes están creando su propia realidad todo el tiempo. Ustedes son capaces de dejar ir una realidad miserable o insatisfactoria y de permitir que la Luz entre y transforme su creación. El hombre es su propio maestro, pero él tiende a entregar su poder a autoridades externas quienes claman saber la verdad y querer lo mejor para ustedes. Esto sucede en política, medicina, educación, etc. También, su “industria del entretenimiento” está llena de falsas imágenes acerca de la felicidad, éxito y belleza, las cuales sólo sirven a aquellos que las construyen. ¿Han pensado ustedes alguna vez cuánto dinero se gasta en crear imágenes? En los medios, los periódicos, las películas, en la radio y en la televisión, las imágenes son difundidas todo el tiempo. ¿De dónde vienen éstas imágenes? ¿Por qué están ahí? ¿Quiénes las diseñan?

Las imágenes son el significado del poder ejercido sobre la gente. Las imágenes pueden volver a la gente servil y desconectada de sus verdaderas necesidades, sin hacer uso de la fuerza física o la violencia. Las imágenes pueden hacer que la gente voluntariamente entregue su propio poder y autoestima. Éstas los engañan de tal modo que ustedes no necesitan ser forzados violentamente a algo; ustedes llegan a aceptar los valores retratados por la imagen como si fueran propios y actúan acordemente. Esto es lo que podríamos llamar control mental invisible y se yergue sobre sus sociedades occidentales ‘libres’.

La función de la Luz es primeramente traer claridad, conciencia y transparencia a las estructuras invisibles de pensamiento y sentimiento que configuran su vida. Luz es lo opuesto al control mental. Donde la Luz entra a la realidad, quiebra los límites del mero poder y autoridad y desbarata a las jerarquías basadas en eso. Ésta saca a la luz el abuso de poder y libera a la gente de desilusiones e ilusiones que quitan su poder de autodeterminación.

Jesús fue una amenaza para el orden imperante en el tiempo que él vivió. Pero lo que él le contó a la gente y directamente lo que él irradió, hizo que las estructuras de poder sean vistas por lo que realmente eran. Esto fue insoportable e inaceptable para la jerarquía existente.

El rol de Trabajador de la Luz (Lightworker), que tomó Jesús, fue pesado; especialmente para mí, Jeshua, el ser humano que aceptó acarrear esta intensa, brillante energía en mi tiempo de vida. Yo, Jeshua, fui casi ensombrecido por la fuerza de la presencia de Jesús, ¡la presencia de mi propio futuro!  Aunque ésta me llenó de gran intuición, amor e inspiración, fue casi un desafío físico acarrear o “sostener” su energía. Yo no pude realmente integrar su energía en mi ser físico –las células en mi cuerpo ‘no estaban listas’ para ello aún – por lo tanto en un nivel físico mi cuerpo quedó exhausto al acarrear estas intensas energías de Luz.

Aparte del aspecto físico, también hubo una carga psicológica al llevar la energía de Cristo. Fue muy duro para mí observar que la naturaleza de la energía de Cristo era frecuentemente mal comprendida, incluso por mis más cercanos amigos o ‘discípulos’. Como el ser humano que yo era, algunas veces llegué a desesperar y a dudar del valor del camino que había tomado. Yo sentía que el mundo no estaba preparado para la energía Crística. Yo sentía que su esencia no era reconocida. Jesús fue realmente un pionero en su tiempo.


Resultados de la llegada de Jesús a la tierra


Con la llegada de Jesús a la tierra, una semilla fue plantada. Fue la semilla de la energía de Cristo. La gente fue conmovida por lo que dije e hice, e inconscientemente, al nivel del alma, ellos reconocieron la energía de Cristo. En lo profundo dentro de sus almas, una memoria fue excitada. Algo fue tocado y puesto en movimiento.

En la superficie, en el nivel de lo que puede ser visto y sentido en el mundo físico, mi venida creó mucha conmoción. En virtud de la ley de la dualidad, la poderosa infusión de Luz crea una reacción poderosa en la Oscuridad. Esto es solo una cuestión de lógica. La Luz provoca confrontación. Ésta quiere quebrar estructuras de poder y dejar las energías prisioneras en libertad. La Oscuridad es la energía que quiere suprimir y controlar. Por lo tanto estas dos energías tienen intereses opuestos. Donde una gana en poder, la otra devolverá el golpe para defenderse y recuperar balance. Así, mi venida a la tierra también generó mucha batalla y violencia, como una reacción en contra a la Luz que yo vine a esparcir.

La persecución de mis seguidores, los primeros Cristianos, es un ejemplo de esta reacción en contra. Pero los Cristianos mismos, los fundadores de la Iglesia, no evitaron la violencia tampoco en su propósito de esparcir mis enseñanzas. Piensen en las cruzadas y en la inquisición. En el nombre de Cristo, han sido ejecutados los más barbáricos hechos de oscuridad, tanto por Cristianos como por no Cristianos.

Los maestros de la Luz, quienes decidieron enviarme como un emisario a la tierra, fueron conscientes del hecho de que la energía intensa y sin precedentes de Jesús podría invocar fuertes reacciones de la oscuridad. Jesús penetró en la realidad de la tierra como un cometa. Fue una clase de medida de emergencia desde las esferas de luz, desde energías que estaban profundamente preocupadas por la tierra y sus habitantes. Fue un último intento de desviar la dirección por la cual la tierra estaba siendo conducida, un modo de interrumpir ciclos de ignorancia y destrucción que se mantenían repitiéndose.

Los resultados fueron ambiguos. Por un lado, la Luz de Jesús invocó mucha Oscuridad (en el modo de reacción en contra). Por otro lado, la semilla de la consciencia de Cristo fue plantada en los corazones de un número de personas. Una importante razón para mi venida fue despertar las almas trabajadoras de la luz en la tierra. (Ver el otro material canalizado para una explicación de la idea de trabajador de la luz). Ellos serían más sensitivos y receptivos a mi energía, aunque muchos también llegaron a perderse en la densidad y oscuridad del plano terrestre. Los Trabajadores de la Luz son en realidad emisarios de la Luz con la misma misión que Jesús.

La diferencia es que en su encarnación en su cuerpo físico, ellos están menos conectados a su más amplio Ser divino de lo que yo estuve. Ellos están más sujetos a la carga kármica e ilusiones del plano terrestre. Ellos están más ligados al pasado. Con la encarnación de Jesús, ocurrió algo especial. Jesús no trajo ninguna carga kármica del pasado y pudo de este modo estar más fácilmente en contacto con su divinidad. Él estuvo aquí en una manera artificial de algún modo, una presencia desde el futuro, estando aquí y allá al mismo tiempo.

La consciencia de los seres de Luz, quienes conjuntamente decidieron ‘insertar’ la energía de Jesús dentro de la realidad terrestre en aquel tiempo, no era perfecta ni conocedora de todo. Todo ser consciente está en un proceso de desarrollo y conocimiento de sí mismo en todo momento. Entre los humanos, hay una creencia persistente de que todo está predestinado por un plan divino; detrás de esta creencia está la noción de un Dios dominante y omnisciente. Esta noción es falsa. No hay predestinación por una fuerza exterior. Solo hay probabilidades, las cuales son el resultado de elecciones internas que ustedes mismos hacen. Mi llegada a la tierra estuvo basada en una decisión tomada por una energía colectiva de luz, de la cual Jesús fue parte. Fue una decisión que involucró riesgos y un resultado impredecible.

La energía colectiva de la cual estoy hablando es una realidad angélica que está profundamente conectada a la humanidad y a la tierra porque ella ayudó a crear al hombre y a la tierra. En realidad, ustedes son parte de ella y no están separados de ella en absoluto, pero estamos hablando ahora multidimensionalmente, por ejemplo, a un nivel de consciencia que está fuera de su marco lineal de tiempo. En otra dimensión o marco de tiempo, ustedes son los ángeles que integran las esferas de luz, de las cuales Jesús descendió a la tierra. (Ver parte X de la serie de los Trabajadores de la Luz para una explicación profunda de multidimensionalidad y su naturaleza angélica). Ustedes –trabajadores de la luz- están mucho más interconectados con ‘el evento de Jesús’, esta infusión de energía Crística en la tierra, de lo que ustedes suponen. En cierto modo fue un esfuerzo colectivo, al cual todos ustedes contribuyeron, y del cual yo Jeshua fui el representante físico visible.

Ustedes están interpretando mal mi mensaje. Yo deseé y todavía deseo invitarlos a ustedes a creer en ustedes mismos, a encontrar la verdad dentro de sus propios corazones, y a no creer en ninguna autoridad fuera de ustedes. Irónicamente, la religión oficial Cristiana me ha colocado fuera de su realidad como una autoridad a adorar y a obedecer. Esto es completamente lo opuesto de lo que yo intenté hacer. Yo quise mostrarles que ustedes mismos pueden ser un Cristo viviente. Yo les pido ahora que reconozcan al Cristo interior, y que me devuelvan a mí mi humanidad. Yo soy Jeshua, hombre de carne y hueso, y verdaderamente un amigo y un hermano de todos ustedes.

<< Anterior                Inicio                Siguiente >>


Traducción: Sandra Gusella
© Pamela Kribbe

martes, 24 de mayo de 2016

Introducción a la Serie de los Trabajadores de la Luz

Serie de los Trabajadores de la Luz

Con el mismo alivio y sosiego de un náufrago que encuentra tierra firme me he deleitado y he descansado en la integridad, la calidez y la belleza de estos mensajes embebidos en Amor y Verdad. La energía de Jeshua (Jesús) ha sido la costa segura, el sol cálido y reconfortante y una voz sabia y amorosa que ha resonado en mi corazón con un eco absolutamente familiar.

Sintonizar con la energía de Jeshua, con la energía crística, con nuestra propia energía es como arribar finalmente a una tierra paradisíaca plena de abundancia, belleza y armonía. Sólo con los ojos curiosos y llenos de asombro de un niño podremos ver esta tierra llena de encantos, sólo con autenticidad y sin máscaras podremos respirar este aire puro, y sólo con un corazón dispuesto, valiente y sin ataduras podremos correr libres por sus costas.

Muy alejada de esta tierra, en el mar ignoto y vacilante de la dualidad terrenal, crecí con una certeza interior de que había algo asombroso y magnífico por descubrir. Y esa certidumbre parecía presionarme por dentro, hasta llegar al punto de desbordarse de mí como un impulso infrenable a querer ver aquello que estaba oculto a nuestros ojos. A veces este entusiasmo arrebatado se manifestaba en mí en la acción literal de buscar ‘algo’ sin saber exactamente qué; entonces parecía liberar esa ansiedad indagando en todos los armarios, cajones y baúles de mi casa hasta hallar algo que me resultara interesante. Desde niña siempre sentí una tremenda curiosidad por conocer aquello que escapa del rango de percepción humana; no sólo en el ámbito de la realidad física, mundos macro y microscópicos, sino también en lo que respecta a los temas metafísicos. Estaba aún en la escuela primaria cuando descubrí la dicotomía y la discordancia entre ciencia y religión y comencé a cuestionarme la verdad que había en ellas.

Mis experiencias en el ámbito de la religión no fueron agradables en absoluto. Sentía una total resistencia a la autoridad con que se me presentaba este dogma y una absoluta incredulidad por su contenido. Entonces entré en una especie de guerra personal contra el dogma, desafiándolo a darme respuestas verosímiles sobre la esencia humana y su origen, así como también sobre un concepto aceptable de Dios. Pero después de años de contienda con todas las clases de creencias religiosas, y hechizada por las maravillas que me revelaba la ciencia pujante y expansiva, decidí que me alistaría a las filas del conocimiento científico porque sentía por dentro que ahí estaba lo maravilloso a descubrir. En esta disciplina volqué mi pasión durante años.

Y en cuanto a lo metafísico, llegué finalmente a la conclusión de que evidentemente había un Dios o ser Superior en el universo, pero que el entendimiento sobre esto estaba totalmente fuera del alcance de la comprensión humana. Me convencí a mí misma de que nunca podríamos llegar a captar el significado de Dios con nuestras limitadas mentes humanas; y de que todo lo manifestado con respecto a esto surgía simplemente de la imaginación de seres de carne y hueso, y en muchos casos con intenciones ocultas de manipulación, control y ejercicio del poder sobre los fieles. Por lo tanto, di como concluida mi búsqueda en lo que a cuestiones espirituales se refiere, sumándome al agnosticismo y sumergiéndome entonces de lleno en la ciencia.

Por otro lado, la historia sobre la vida de Jesús siempre dejó en mí un tierno sentimiento, y me he sentido muchas veces embelesada por el carisma, por la determinación y por la fe inquebrantable que mostró durante su vida, aptitudes que lo convirtieron en el líder más trascendente de toda la historia de la humanidad. Durante mi infancia, con frecuencia me sentía cautivada por su imagen y mensajes colmados de amor. Recuerdo haberme detenido en instantes de introspección profunda y sentir con mucha alegría una especial afinidad por Jesús, percibiendo entonces una extraña y dulce cercanía hacia su ser.

Con los años la ciencia fue perdiendo su poder de encanto sobre mí, y fui sintiendo que mi fuerza interior se debilitaba paulatinamente en este ámbito. Entonces el mar vacilante pareció embravecerse como nunca y me hallé a mí misma en el inmenso océano de lo incierto, trastabillando en mi pequeña barca y sin tierra a la vista sobre el horizonte.

Durante la prolongada oscuridad interior en la que osciló mi alma, mis esperanzas de hallar algo diferente a lo conocido se desvanecieron totalmente y mi llama interior se debilitó. Me sentía como un pintor a quien se le acabaron los óleos para siempre. Pero, entre la desolación y el desánimo, un día descubrí que contaba en mi interior con un ancla; un ancla que me conectaba a una tierra muy profunda y lejana pero firme. Y entonces comencé un día a escribir. Y descubrí así, con total asombro, la felicidad y el estado de arrobamiento que me provocaba establecer esa conexión con mi ser interior; y volcar hacia fuera, a través de la expresión escrita, lo que manifestaba una fuerza intensa y poderosa que emergía desde mis cimientos más profundos. Había hallado algo asombroso dentro de mí, y sentía que mi esencia brotaba como rosas sobre el asfalto gris de la razón, quebrantando la estructura del pensamiento y embebiéndola en efluvios de luz.

Contando ahora con mi ancla, la cual de tanto en tanto me daba un respiro para detener un poco mi derrotero incierto, seguí navegando estoica por el mar extenso de mi vida. Y Así fui conducida por las diferentes circunstancias que se fueron cruzando en mi camino; luchando casi siempre, ya que esas circunstancias, la mayoría de las veces, parecían ser bloqueos más que puertas de salida.

Hasta que un día, una inmensa luz como de fuego, estampada en el cielo aún oscuro de la madrugada, descendió delante de mis ojos mientras viajaba por una ruta desolada. La profundidad y la intensidad de aquellos colores dorado y rojizo, tiñendo el campo al costado del camino, me revelaban la veracidad de la existencia de algo aún desconocido por la humanidad. Aquél suceso fue como el grito ‘Tierra’ para un barco perdido que lleva mucho tiempo buscando una costa donde vararse.

En los años siguientes a ese hecho asombroso, mi alma comenzó a ser sacudida por fuertes tempestades que cubrieron el cielo y agitaron las aguas de mi vida por mucho tiempo. Crisis económicas, trabajos insatisfactorios, problemas de pareja y demás infortunios formaban parte del panorama que se me presentaba en aquella época. Y así fue transcurriendo el tiempo, con mi vista lejana y prolongada hacia un horizonte por demás de amplio y extenso, con la esperanza de que tal vez un día se manifestase nuevamente aquella poderosa luz en el cielo. De vez en cuando mi intuición me decía que debía indagar en aquel extraño fenómeno, que había algo ahí que debía averiguar.

Jamás podría haber imaginado lo que me aguardaba detrás de esa búsqueda. Aquella luz era el faro que indicaba la costa. Y así fue como arribé, ya sin barca siquiera, como un náufrago, a las cálidas playas de mi tierra interior. Entonces la energía del Hogar me abordó de repente una noche impregnando todo mi ser, sacudiendo cada fibra de mi cuerpo y cada rincón de mi alma. Pero a pesar de tener el cuerpo afiebrado y agotado, sabía que estaba siendo sanada, clarificada y renovada por esa alta vibración, y me sentía sumergida en una nube de paz y bienestar interior jamás experimentado.

Con la comprensión, con el entendimiento que había buscado durante toda mi vida, llegaron también el sosiego y la alegría. La maravilla que se presentaba ante mis ojos superaba todo lo posiblemente imaginado. El Hogar era una tierra cálida y bella, y me deleitaba en respirar profundamente su aire puro y reconfortante. Descubrí que la realidad se veía diferente desde esta vibración, como si me hubiese librado de pronto de unas gafas oscuras que limitaban mi visión. La energía del Amor se descubría en cada ángulo de la existencia, como si hubiese flores escondidas en todos los rincones oscuros de la vida, o como si se viese titilar una luz incluso dentro de las piedras. El flujo luminoso que emanaba desde la Fuente lo impregnaba y lo constituía todo, y se concentraba en mi corazón desbordándose también de él. Y a veces su intensidad era tal que sentía claramente esa esencia viva encendida en mi pecho, dándome una sensación dulce de alegría y plenitud.

La canalización de la energía crística me ha hecho pasar por experiencias de los más intensas y asombrosas, pero conduciéndome siempre a la expansión de mi consciencia y a un punto de paz y quietud interior. Finalmente, lo maravilloso que había buscado toda mi vida no estaba en el ámbito de la ciencia, ni en los dogmas religiosos, tampoco en los armarios de mi casa, estaba dentro de mí. Ésta es la ‘Tierra Crística’ que recién comienzo a explorar. Aquí se halla la fuente de todo el conocimiento, la comprensión de nuestra esencia y de nuestra relación con todo el universo. Aquí se halla la energía del Amor que a todos nos pertenece. Aquí se descubre nuestra chispa de Dios. En esta tierra encontré a Jeshua.

Ha sido un gran desafío para una persona como yo, que había deambulado por los ámbitos del agnosticismo, descubrir y sentir a Jeshua llegando a nosotros desde otro plano de realidad. He tenido que pasar por intensas experiencias con energías de otra dimensión y seguir la guía interior de mi intuición para despertar a esta verdad. Pero al mismo tiempo, integrar nuevos aspectos de mi ser, descubrir y sentir esta realidad y deleitarme en las maravillas que se nos revelan en estos tiempos asombrosos de transición y cambio hacia una nueva era, me ha colmado de una gran dicha.

Descubrir a Jeshua hablándonos tan sabia y tiernamente, como nuestro maestro, hermano y amigo es una experiencia sublime y sagrada. Con su energía inmensa, amorosa y colmada de sabiduría llegando a nosotros nuestro corazón se abre, nuestro ser terrenal se funde con nuestro ser divino y descubrimos entonces nuestra parte de Dios, de Todo lo Que Es en nosotros mismos. 

Jeshua comienza a hablarnos, a través de Pamela Kribbe, en esta primera serie de mensajes, los cuales se podrían definir con la palabra ‘expansión’. Nuestra consciencia se expande asombrosamente a medida que vamos asimilando estas palabras; las cuales, sobrepasando los límites de lo terrestre, de lo biológico y de la realidad física, nos revelan una información sorprendente sobre los orígenes y evolución de la humanidad y de la vida en la Tierra. Con inconmensurable sabiduría y claridad, Jeshua nos lleva a la comprensión de esa génesis y del ciclo individual y planetario desde una perspectiva multidimensional. Es desde un plano amplio y elevado, sin espacio y sin tiempo, que vemos el cuadro completo y descubrimos nuestra conexión, presente y eterna, con todo el universo, con Dios y con todas las formas de vida.

Un nuevo portal hacia el universo y hacia las dimensiones superiores está siendo ofrecido a la humanidad, pero para entrar en él se requiere que incorporemos claramente en nuestra consciencia la noción de alma, espíritu y Dios. Jeshua nos ayuda a pasar a través de esta puerta, y a descubrir la misma chispa de luz pura o espíritu en las diferentes formas de vida del universo. También es preciso expandir nuestra consciencia para asimilar la información vertida sobre la naturaleza, historia, características propias y misión en la tierra de aquellas almas llamadas Trabajadores de la Luz. Dicha información, este nuevo foco sobre la vida extraterrestre, desafía nuestra capacidad de abrir nuestras mentes y de liberarnos de ideas y conceptos que pueden haberse arraigado firmemente dentro de nuestra consciencia individual y colectiva.

Jeshua nos describe además el profundo proceso del ‘despertar’. Nos habla del movimiento interno personal por el que pasan muchas personas; aquellos quienes, liberando todas las formas de pensamiento y sentimiento basados en el ego, están emergiendo a una nueva consciencia basada en el corazón. La descripción precisa y exacta de nuestras propias experiencias en este proceso, con todas sus implicancias, es su rasgo distintivo. Jeshua indaga profundo en nuestros cuerpos mentales, emocionales y espirituales para mostrarnos las raíces desconocidas y ocultas de todos nuestros comportamientos, sentimientos y formas de pensamiento, que son en definitiva los principales jugadores en este campo de experiencias de la dualidad; expandiendo de esta manera nuestra consciencia también en lo que respecta a la comprensión de la naturaleza humana.

La luz volcada sobre estos aspectos de nuestra existencia es realmente un bálsamo para el alma. La nueva visión de la vida enfocada en la consciencia y no en la materia significa un salto abismal en nuestra evolución, que nos traslada a un espacio en el cual el nuevo concepto y significado de la vida permite que emerjan otras conductas a nivel individual y colectivo. Estas nuevas formas de ser están basadas en el Amor incondicional, la Compasión y la Libertad y nacen desde un punto de equilibrio interior que permite la conexión con la energía de Cristo.

Haber leído y asimilado estos mensajes ha significado un cambio rotundo para mí, determinado por la expansión de mi consciencia y por la comprensión de estas cuestiones existenciales, y caracterizado por los matices de paz, armonía, esperanza y alegría que se han agregado a mi vida. Paz y armonía, porque he llegado a comprender, con la energía crística embebida en mi consciencia, el ciclo, el orden y el plan en el que se halla entramada mi vida y también nuestra humanidad, a pesar del posible caos o desorden aparente desde un punto de vista terrenal. Las situaciones que estamos viviendo y aquellas por las que hemos pasado encajan en un esquema perfecto desde esta nueva perspectiva, el cual tiene como único objetivo nuestro crecimiento interior y aprendizaje. Esta visión le ha dado un nuevo significado a mi vida; por lo tanto ahora ya no presiono sobre la realidad, simplemente confío en ella dejándome llevar por el flujo de la vida.

Esperanza, por entender que la transformación interior en cada uno de nosotros, la sintonización con la energía crística, finalmente se trasladará a la consciencia colectiva de la humanidad, dando como resultado un mundo nuevo, el mundo por todos soñados. Y alegría, por comprender la magia y maravilla de este universo, y por saber que tenemos toda clase de milagros al alcance de nuestras manos si logramos abrazar esta Verdad que se nos ofrece. Una verdad que siento yace en estos mensajes, no en la superficie de las palabras mismas sino en la profundidad de la energía que hay detrás de ellas.

Ha sido con esta alegría y amor que he realizado la traducción de estos mensajes de Jeshua, canalizados por Pamela, sintiendo siempre conmigo una amable guía y una cálida energía, que siento viene de Jeshua y de mi ser interior, de mi recientemente conquistada “Tierra Crística”. Infinitamente y por siempre agradecida a Pamela y a su esposo Gerrit por hacernos llegar, embebida también en su propia energía, la luz de nuestro querido y siempre amado Jeshua.

<< Anterior                Inicio                Siguiente >>


Fuente: Jeshua Channelings
Traducción: Sandra Gusella
© Pamela Kribbe

lunes, 23 de mayo de 2016

La Nueva Tierra I

La Nueva Tierra I

En estos días y época, está teniendo lugar una transición sobre la tierra. Esta esbozándose una nueva conciencia que tarde o temprano tomará forma. Cómo sucederá exactamente esta transición, qué forma tomará, no está determinado. El futuro siempre es indeterminado. Lo único que es realmente revelado es este momento: El Ahora. Desde lo conocido del Ahora, se abren incontables caminos posibles, una red infinita de futuros posibles.

Basándonos en el pasado, podemos predecir que un futuro particular es más probable que otro, pero la elección es siempre de ustedes. ¡Son ustedes quienes deciden si permiten que el pasado determine su futuro! Las predicciones siempre están basadas en probabilidades. Las probabilidades están relacionadas con el pasado. En el poder que tienen como un humano está la posibilidad de quebrar con el pasado, para establecer un curso diferente. Ustedes están dotados de libre albedrío. Ustedes tienen el poder de cambiar, de recrearse a ustedes mismos. En este poder yace su divinidad. Es el poder de crear de la nada. Este poder divino pertenece a la verdadera esencia de quienes son ustedes.

Hablando de estos días y épocas como una etapa de transición, nunca olviden que ustedes son los maestros de su propia realidad. No existe tal cosa de Plan predestinado o un Poder Cósmico, el cual rige su camino de alma individual, o su poder individual para crear su propia realidad. No funciona de esa manera. Cada alma sobre la tierra experimentará esta transición del modo establecido por sus predisposiciones internas. Hay muchas realidades. La realidad que ustedes elijan va a responder a sus necesidades interiores y deseos.

Lo que hace a este tiempo (1950-2070 aproximadamente) especial, es que hay dos tipos de ciclos diferentes de conciencia llegando a un fin: un ciclo personal (o: una serie de ciclos personales) y un ciclo planetario.  La terminación de estos ciclos coincide, por lo tanto uno refuerza al otro. Por parte de la humanidad, la terminación de su ciclo personal de vidas terrestre está cerca. La mayoría de las almas involucradas en esta consumación son Trabajadores de la Luz. Hablaremos con más detalles acerca de este grupo de almas trabajadoras de la luz. (Ver Trabajadores de la Luz I, II y III). Aquí, nos gustaría explicar la naturaleza de este ciclo personal: qué significa ir a través de él y cuál es el objetivo de vivir todas estas – bastante complicadas - vidas sobre le Tierra.

El ciclo kármico personal


Las vidas terrestres que ustedes experimentan forman parte de un ciclo mayor de sus almas.  Este ciclo fue diseñado para permitirles a ustedes experimentar completamente la dualidad. Ustedes - dentro de este ciclo – han experimentado cómo es ser masculino, ser femenino, estar saludable y enfermo, ser rico o pobre, ser ‘bueno’ y ‘malo’. En algunas vidas, ustedes han estado intensamente involucrados con el mundo material, siendo un granjero, un trabajador o un artesano. Ha habido más vidas orientadas espiritualmente, en las cuales ustedes portaron una fuerte conciencia de sus orígenes espirituales. En aquellas vidas ustedes se vieron atraídos por vocaciones religiosas. También ha habido vidas en las cuales ustedes exploraron el mundano dominio del poder, de políticas, etc. Puede haber habido vidas dedicadas a su expresión artística.

Frecuentemente, las almas tienden a especializarse en algo en el curso de todas estas vidas. Esto puede ser claramente reconocido en personas que poseen un don natural en un área determinada. Parecería que ellos tuvieran un potencial ahí, incluso desde niños, el cual solo necesita ser tocado en el momento oportuno y entonces éste se desarrolla fácilmente.

Las almas de los Trabajadores de la Luz muy frecuentemente son atraídas hacia vidas religiosas, y han vivido numerosas vidas como monjes, monjas, sacerdotes, chamanes, brujas, psíquicos, etc. Ellos estuvieron inclinados a ser intermediarios entre el mundo material, físico y los reinos espirituales. Y por lo tanto ellos desarrollaron una ‘habilidad’ en estos campos. Cuando ustedes sienten este llamado, este fuerte impulso a involucrarse con la espiritualidad, incluso si éste no se adapta a su vida diaria normal, ustedes bien podrían ser parte de esta familia de Trabajadores de la Luz.

Vivir en la Tierra les provee a ustedes una oportunidad de experimentar completamente cómo es ser un humano. Ahora, ustedes podrían preguntar: ¿qué tiene de tan especial ser un humano? La experiencia humana es tanto diversa como intensa. Cuando ustedes viven una vida humana, están temporalmente inmersos dentro de un abrumador campo de sensaciones físicas, pensamientos y sentimientos.

Debido a la dualidad inherente en este campo, hay gran contraste e intensidad en sus experiencias. Mucho más grandes que cuando ustedes están en los planos astrales, como ustedes lo llaman. (Estos son los planos a los cuales ustedes entran después de que mueren y donde están entre vidas) Debe ser difícil de imaginar para ustedes, pero a muchas entidades en nuestro lado les encantaría estar en sus zapatos. A ellos les encantaría ser humano, ganar experiencia humana. La experiencia humana tiene una clase de realidad en ella, la cual tiene un incalculable valor para ellos. Aunque ellos pueden crear incontables realidades por el poder de su imaginación, esto les da menos satisfacción que la creación de una realidad ‘real’ en la tierra.

Sobre la tierra, el proceso de creación es a menudo una lucha. Ustedes típicamente encuentran una suerte de resistencia en hacer realidad sus sueños. El tipo de creación mental en el mundo astral es mucho más fácil. No hay tiempo de retraso entre el pensamiento de algo y la verdadera creación del mismo. Además, ustedes pueden crear cualquier realidad que quieran o en la que puedan pensar. No hay límites. En el momento que ustedes imaginan un jardín encantador, está ahí para que ustedes entren. Dar nacimiento a una idea en la tierra, hacerla realidad en el mundo material, es un gran esfuerzo. Demanda una fuerte intención, perseverancia, claridad mental y un corazón confiado. En la tierra, ustedes tienen que tratar con la lentitud y tenacidad del mundo material. Ustedes tienen que lidiar con sus propios impulsos contradictorios, con las dudas, con la desesperación, con la falta de conocimiento, con la falta de confianza, etc.

El proceso de creación puede ser obstruido o incluso fallar a causa de cualquiera de estos elementos. Pese a todo, estos problemas potenciales, incluso las fallas, son las verdaderas razones que hacen tan valiosa la experiencia de vida terrestre. En este proceso, los desafíos que encuentran son sus más grandes maestros. Le dan a la experiencia terrestre una profundidad tal que la hace mucho más honda y amplia que el fácil proceso de creación en los planos astrales. Esta facilidad engendra insignificancia. (Volveremos sobre este tema más abajo). Las entidades astrales que todavía no han experimentado vidas sobre la Tierra saben y entienden esto.

Ustedes con frecuencia se desalientan e incluso se desesperan por la no condescendiente naturaleza de su realidad. Muy a menudo, la realidad no responde a sus deseos y esperanzas. Muy frecuentemente, sus intenciones creativas parecen finalizar en dolor y desilusión. Sin embargo, ustedes hallarán la llave de la paz y la felicidad en algún punto. Ustedes hallarán aquella llave dentro de su propio corazón. Y cuando lo hagan, la alegría que les sobrevendrá no será igualada por nada creado en los planos astrales. Será el nacimiento de su maestría, su divinidad. El éxtasis que experimentarán cuando despierte su divinidad les proveerá el poder de sanarse a ustedes mismos. Este amor divino les ayudará a recuperarse de las heridas profundas que han sufrido a través de sus vidas en la tierra.

Después de esto, serán capaces de ayudar a curar a otros que hayan atravesado las mismas pruebas y penas. Ustedes reconocerán su dolor. Lo verán en sus ojos. Y serán capaces de guiarlos en su camino hacia la divinidad.

El propósito de ir a través de la dualidad


Por favor no subestimen el significado de sus vidas en la tierra. Ustedes pertenecen a la más creativa, avanzada y valiente parte de Dios (Todo lo Que Es). Ustedes son exploradores de lo desconocido y creadores de lo nuevo. Sus exploraciones a través del reino de la dualidad han servido a un propósito que está más allá de su imaginación. Es difícil explicarles el profundo significado de sus viajes, pero queremos decirles que ustedes han creado un nuevo tipo de conciencia, una que no existía previamente.

Esta conciencia primeramente fue desplegada por Cristo, cuando caminó en la tierra. Esta conciencia, que llamaremos la conciencia Crística, resulta de una alquimia espiritual.  Alquimia física es el arte de transformar plomo en oro. Alquimia espiritual es el arte de transformar energía oscura en “la tercer energía”, el oro espiritual presente en la energía Crística.

Por favor entiendan que no estamos diciendo que el propósito es transformar oscuridad en luz, o malo en bueno. Oscuridad y Luz, malo y bueno son opuestos naturales; ellos existen gracias al otro. La alquimia espiritual introduce una ‘tercer energía’, un tipo de conciencia que abarca ambas polaridades a través de energías de amor y comprensión. El verdadero propósito de su viaje no es hacer que la Luz conquiste a la Oscuridad, sino ir más allá de estos opuestos y crear un nuevo tipo de conciencia, la cual pueda mantener la unidad tanto ante la presencia de luz como ante la presencia de oscuridad. Explicaremos este punto bastante difícil por medio de una metáfora. Imaginen que ustedes son buceadores de mar profundo en busca de una perla. Una y otra vez ustedes se zambullen en el océano para hallar esta particular perla, de la cual todo el mundo habla pero que nadie realmente ha visto. Se rumorea que incluso Dios, el Principal Buceador, nunca ha tocado la perla.

Zambullirse en el océano está lleno de peligros, ya que pueden perderse o ir a las profundidades y suspender su respiración. Aun así, ustedes persisten y se sumergen en este océano una y otra vez, porque ustedes están resueltos e inspirados. ¿Están ustedes dementes?  No, ustedes son exploradores de lo nuevo.  El secreto es: en el proceso de hallar la perla, ustedes la están creando. La perla es el oro espiritual de la conciencia Crística. La perla son ustedes, transformados por la experiencia de la dualidad.

Lo que tenemos aquí, es una verdadera paradoja: al explorar lo Nuevo, ustedes lo están creando. Ustedes han pasado a ser la perla de la creación de Dios. Dios no tiene otro modo de hacer esto, porque lo que ustedes van a hallar, aún no existe: tiene que ser creado por ustedes. ¿Por qué estaría Dios tan interesado en crear algo nuevo? Permítanos exponer esto de la manera más simple posible. Primero, Dios es enteramente BUENO. Hubo bondad en cada lugar y todo alrededor. En realidad, porque no había nada más, las cosas eran estáticas. Su creación carecía de vitalidad, carecía de la posibilidad de crecimiento y expansión. Podrían decir que estaba atascada.

Para crear cambio, para crear una oportunidad de movimiento y expansión, Dios tuvo que introducir un Elemento en su creación que fuese diferente de la Bondad que lo impregnaba todo. Esto fue muy difícil para Dios, ya que ¿cómo pueden ustedes crear algo que no son ustedes? ¿Cómo puede la Bondad crear Maldad? No puede. Por lo tanto, Dios tuvo que salir con un truco, por así decirlo. Este truco se llama IGNORANCIA.

Ignorancia es el elemento que se opone a la Bondad. Crea la ilusión de estar afuera de la Bondad, o estar separado de Dios. “No saber quiénes son ustedes” es el incentivo detrás del cambio, crecimiento y expansión en su universo. Ignorancia alimenta al miedo, el miedo alimenta la necesidad de control; la necesidad de control alimenta la lucha por el poder: y así ustedes tienen todas las condiciones para que el “Mal” prospere. Se ha establecido el escenario para la batalla entre el Bien y el Mal. Dios necesitó la dinámica de los opuestos para ‘desatascar’ su creación. Debe ser muy difícil para ustedes el poder comprender, en vista de todo el sufrimiento causado por la ignorancia y el miedo, pero Dios puso gran valor en estas energías, ya que ellas le proveyeron de un modo de ir más allá de El /Ella misma.

Dios les pidió a ustedes, aquellos que pertenecen a su más creativa, avanzada y valiente parte de Ella misma, que tomaran el velo de la Ignorancia. Con motivo de experimentar la dinámica de los opuestos tan completamente como fuese posible, ustedes fueron temporalmente empapados en olvido acerca de su verdadera naturaleza. Ustedes consintieron en dar este salto a la ignorancia, pero este hecho también fue cubierto por el velo del olvido. Por lo tanto ahora ustedes frecuentemente maldicen a Dios por estar en la situación en la que están: las penas, la ignorancia – y nosotros lo entendemos.  En esencia, ustedes son Dios, Dios es ustedes. A pesar de todos los problemas y pesares, en lo profundo de ustedes aún existe una clase de maravilla y excitación a cerca de vivir en la dualidad, en cuanto a experimentar y crear lo Nuevo. Esto es la excitación original de Dios, la razón por la que él comenzó este viaje a través de Ustedes en primer lugar.

Cuando ustedes comenzaron su viaje, se enfrentaron al Mal (miedo, ignorancia) con solo una vaga memoria del Bien (Hogar) en sus mentes. Ustedes comenzaron a batallar contra el miedo y la ignorancia, mientras añoraban el Hogar. Sin embargo, ustedes no retornarán al Hogar en el sentido de regresar a un estado en su pasado. Ya que la creación ha cambiado a causa de sus viajes. Al final de su viaje sucederá que ustedes han expandido la bondad y la maldad, la luz y la oscuridad.

Ustedes habrán creado una tercera energía, la energía Crística, la cual abarca y trasciende a ambos. Ustedes habrán expandido la creación de Dios. Ustedes serán la Nueva Creación de Dios. Dios habrá llegado más allá de Él/Ella misma cuando la conciencia Crística haya nacido completamente sobre la tierra. La conciencia Crística no existía antes de la “experiencia humana”. La conciencia Crística es la conciencia de alguien que ha ido a través de la multifacética experiencia de la dualidad, ha llegado a término con ella, y emerge ‘del otro lado’. Él llegará a ser el habitante de la Nueva Tierra. Éste dejará ir a la dualidad. Él habrá reconocido y abrazado su propia divinidad. Él llegará a ser uno con su Ser divino. Pero su Ser divino será diferente que antes. Será más profundo y más rico que la conciencia de la que él nació. O uno podría decir: Dios se habrá enriquecido a Él/Ella misma yendo a través de la experiencia de la dualidad.

Esta historia está simplificada y distorsionada, como algo que diríamos es distorsionado por la ilusión del tiempo y la separación. Esta ilusión ha servido a un valioso propósito. Pero ha llegado el tiempo de ir más allá de ellos. Por favor traten de sentir la energía detrás de nuestras palabras, historias y metáforas. Esta energía es en esencia ustedes mismos. Es la energía de sus futuros seres crísticos la cual está hablando a través mío, Jeshua. Estamos esperándolos para que se unan a nosotros.

Cómo superar la dualidad (la culminación del ciclo kármico)


Sus ciclos terrestres de vida finalizan cuando el juego de la dualidad ya no se sostiene en ustedes. Es esencial para el Juego dualístico que ustedes se identifiquen con una posición particular en el campo de juego de las polaridades. Ustedes se identifican a ustedes mismos con ser pobre o rico, famoso o humilde, hombre o esposa, héroe o villano. En realidad no importa mucho qué parte ustedes están jugando. Mientras ustedes se sientan uno con el actor de la escena, la dualidad aún tendrá fuerte asidero en ustedes.

Esto no está mal por supuesto. En cierto sentido se pensó que fuese de esa manera. Se quiso que ustedes olviden su verdadero ser. Para experimentar todos los aspectos de la dualidad, se tuvo la intención de que ustedes redujeran su conciencia a un papel particular en el Drama de la vida en la tierra. Y ustedes jugaron bien. Ustedes quedaron tan atrapados en sus roles que olvidaron completamente la aspiración y el propósito de empezar a ir a través de este ciclo de vidas. Ustedes se olvidaron tanto de ustedes mismos que tomaron los juegos y dramas de la dualidad como la única realidad existente. Al final, esto los vuelve muy solitarios y llenos de miedo. No es sorprendente, ya que el verdadero juego de la dualidad, como se apuntó en la sección anterior, está basado en elementos de ignorancia y miedo. Para comprender los trabajos de la dualidad en su vida diaria, nos gustaría mencionar algunos rasgos típicos del juego de la dualidad.

Características del Juego de la Dualidad
  1. Sus vidas emocionales son esencialmente inestables. No está presente un ancla emocional, ya que ustedes siempre están en la posición de “arriba” o “abajo” de un modo particular. Ustedes son iracundos o indulgentes, intolerantes o generosos, depresivos o entusiastas, felices o tristes. Sus emociones fluctúan permanentemente entre los extremos. Ustedes creen tener solo un limitado control sobre éstas fluctuaciones.
  2. Están intensamente involucrados con el mundo externo. Es muy importante para ustedes el modo en que los juzgan las otras personas. Su autoestima depende de lo que el mundo externo (sociedad o sus seres queridos) les reflejan acerca de quiénes son ustedes. Están tratando de cumplir sus estándares de correcto o incorrecto. Lo están haciendo muy bien.
  3. Tienen marcadas opiniones acerca de qué es bueno y qué es malo. El hecho de juzgar les da un sentimiento de seguridad. La vida está tan bien organizada cuando se dividen las acciones, pensamientos o personas dentro de correcto o incorrecto. Es común a todas estas características que en todo lo que hacen o sienten ustedes realmente no están ahí. Su conciencia reside en las capas externas de su ser, donde es conducida por modelos de pensamiento y comportamiento orientados por el miedo.
Permítanos nuevamente dar un ejemplo. Si ustedes acostumbran estar lindos y agradables todo el tiempo, están exhibiendo un modelo de comportamiento que no nace de su ser interior. En realidad ustedes están suprimiendo señales desde su parte más interna. Están tratando de cumplir con las expectativas de algún otro, con motivo de no perder su amor, admiración o cuidado. Están reaccionando por miedo. Se están limitando a ustedes mismos en sus expresiones. La parte de ustedes que no es expresada vivirá de todos modos su propia vida escondida de sí misma, creando insatisfacción y agotamiento en su ser. Tiene que haber ira e irritación presente en ustedes, de lo cual nadie es consciente, ¡ni siquiera ustedes El modo de salir de este estado de abnegación es establecer contacto con las partes suprimidas y escondidas dentro de ustedes.

Hacer contacto con las partes suprimidas y escondidas dentro de ustedes no es difícil, en el sentido de requerir habilidades particulares o conocimiento para lograrlo. No hagan que el ‘ir hacia dentro’ sea un proceso difícil que otros tengan que enseñarles o hacer por ustedes. Ustedes pueden hacerlo por sí mismos y hallarán las propias maneras de hacerlo. Motivación e intención son mucho más importantes que “habilidades” y “métodos”. Si ustedes realmente intentan conocerse a ustedes mismos, si están decididos a ir profundo adentro y cambiar los pensamientos temerosos y emociones que bloquean sus caminos a una vida completa y feliz, ustedes lo lograrán, a través del método que sea. Habiendo dicho lo anterior, nos gustaría ofrecer una simple visualización simbólica la cual los puede ayudar a lograr estar en contacto con sus emociones.

Tomen un momento para relajar los músculos en sus hombros y cuello, siéntense derechos y coloquen sus pies planos sobre el piso. Respiren profundo. Imagínense a ustedes mismos caminando por un sendero bajo un cielo azul ampliamente abierto. Sienten los sonidos de la naturaleza y sienten el viento a través de su cabello. Están libres y felices. Más adelante en el camino, de pronto ven a varios niños corriendo hacia usted. Se están acercando a usted. ¿Cómo responde su corazón a esta visión? Luego los niños están frente a usted. ¿Cuántos hay? ¿Cómo se ven? ¿Son niños, niñas, o ambos? Usted les dice hola a todos. Dígales cuán feliz se siente de verlos. Luego usted se dirige a uno de esos niños en particular. Éste lo está mirando a los ojos. Él o Ella tiene un mensaje para usted. Está escrito en los ojos del niño. ¿Puede leerlo? ¿Qué es lo que quiere decirle? Le está entregando una energía que usted necesita justo ahora. Nombre la energía que este niño interior ha venido a traerle, y no la juzgue. Simplemente agradezca a él o a ella, y luego libere la imagen.

Sientan la tierra firmemente bajo sus pies otra vez y respiren profundamente por un instante. Ustedes en este momento se han conectado con una parte escondida de ustedes mismos. Pueden regresar a esta escena todas las veces que quieran, y tal vez hablar con los otros niños también. Yendo hacia dentro, y estableciendo contacto con las partes escondidas y suprimidas de ustedes mismos, se están volviendo más presentes. Su conciencia se está elevando sobre los modelos de pensamiento y comportamiento motivados por el miedo, que ustedes han dado por supuesto por tanto tiempo. Están tomando responsabilidad por sí mismo. Se hacen cargo de la pena, enojo y herida interna, como un padre se hace cargo de sus hijos. Describiremos este proceso con mucho más detalle en otro momento. (Ver Trabajadores de la Luz III).

Características de la dualidad liberada

  1. Escuchan el lenguaje de su alma, la cual les habla a través de sus emociones.
  2. Actúan basándose en este lenguaje y crean los cambios que su alma desea realizar.
  3. Valoran el tiempo en que están completamente solos, ya que sólo en silencio ustedes pueden oír los susurros de su alma.
  4. Cuestionan la autoridad de los modelos de pensamiento o reglas de comportamiento las cuales bloquean la libre expresión de su verdadera inspiración y aspiración.

El punto decisivo en dejar ir la dualidad


Su ciclo de vidas terrestre llega a una conclusión cuando su conciencia es capaz de sostener todas las experiencias de la dualidad en sus manos, mientras permanecen centrados y completamente presentes. En cuanto ustedes se identifiquen con un aspecto de la dualidad más que con otro (con luz como opuesto a la oscuridad, con rico como opuesto a pobre, etc., etc.), su conciencia está en un columpio. El karma no es nada más que el natural armonizador del columpio en el que se encuentra su conciencia. Ustedes liberan sus ataduras al ciclo kármico cuando su conciencia encuentra su punto de anclaje en el centro inmóvil del columpio.

Este centro es el punto de salida del ciclo kármico. Los tonos de sentimientos predominantes en este centro son tranquilidad, compasión y total alegría. Los filósofos griegos tuvieron premoniciones de este estado al cual llamaron ataraxia: imperturbabilidad.  Juicio y miedo son las energías que más los sacan de este centro.  A medida que liberen éstas energías más y más, se volverán más serenos y abiertos por dentro. Ustedes realmente entran a otro mundo, a otro plano de conciencia.

Esto se manifestará en su mundo externo. Frecuentemente será un tiempo de cambio y de decirle adiós a aspectos de su vida que ya no los reflejan más a USTEDES. Grandes cataclismos pueden ocurrir en las áreas de relaciones y trabajo. Muy probablemente, toda su forma de vida se vuelva patas para arriba. Esto sólo es natural, desde nuestra perspectiva, ya que los cambios internos siempre son precursores de cambios en su mundo exterior. Su conciencia crea la realidad material en la cual ustedes habitan. Siempre es de este modo.

La liberación del amarre a la dualidad lleva tiempo. El desenmarañar todas las capas de oscuridad (inconsciencia) es un proceso gradual. Sin embargo, una vez que ustedes emprenden este camino, el camino hacia el Sí Mismo interior, se distancian lentamente del juego de la dualidad. Cuando prueben el verdadero significado de ‘ataraxia’, habrán llegado al punto decisivo. Cuando hayan sentido el silencio, plenos de alegría por simplemente estar con ustedes mismos, sabrán que esto es lo que han estado buscando por tanto tiempo. Ustedes irán hacia dentro, una y otra vez, para experimentar esta paz interior.

Ustedes no huirán de los placeres mundanos. Pero habrán hallado un ancla de divinidad dentro de ustedes mismos, y experimentarán el mundo y todas sus bellezas desde este estado de dicha. La dicha nunca se haya en estar con cosas materiales. Ésta reside en el modo en que ustedes las experimentan. Cuando hay paz y alegría en su corazón, las cosas y personas que encuentren les darán paz y alegría. En estos días y época, un cierto número de almas están preparándose para bajarse del ciclo kármico. Hablaremos profundamente acerca de éste grupo en las próximas sesiones. (Trabajadores de la Luz I, II, III).

Sin embargo, no es solamente un grupo de almas humanas las que ahora alcanzan el final de un ciclo personal transformativo. La tierra completa en la que ustedes viven está llevando a cabo una profunda y completa transformación. También está llegando a su fin un ciclo planetario. Esta era es tan especial debido a la coincidencia de estos dos ciclos. Ahora hablaremos acerca del ciclo planetario.

<< Anterior                Inicio                Siguiente >>


Fuente: Jeshua Channelings
Autor: Pamela Kribb

domingo, 22 de mayo de 2016

La Nueva Tierra II

La Nueva Tierra II

El ciclo planetario

Todo lo que es, evoluciona en Ciclos, ya sean planetas o humanos. El hecho de bajarse del ciclo kármico en un determinado tiempo no es una excepción para (grupos de) almas individuales. Lo que hace especial a esta era, sin embargo, es que la tierra misma está completando un mayor ciclo kármico. La tierra está involucrada en una transformación interna lo cual dará como resultado un nuevo tipo de conciencia en su ser como planeta. Sin importar en qué punto estén las almas individuales dentro de su propio ciclo, el proceso de transformación de la tierra, las afectará.

La tierra es su hogar. Comparen esto con la casa en la que ustedes viven. Imaginen que está siendo reconstruida. Esto afectaría mucho su vida diaria. Dependiendo del estado de su mente, experimentarán esto como un cambio bienvenido o como un evento desordenado y molesto. Si ustedes estaban planeando e interesados en reconstruir su casa de todos modos, ustedes estarían ‘sincronizados’ con los cambios y podrían seguir la corriente. El proceso de transformación de la tierra va a sostener y aumentar sus procesos de transformación personales. Si ustedes todavía no quieren reconstruir su casa para nada, se sentirán frustrados por el caos alrededor de ustedes. Los cambios internos de la tierra los desequilibrarán. Para aquellos que dan la bienvenida a los cambios internos de su planeta tierra, estos serán tiempos extremadamente poderosos. Ustedes serán elevados por la corriente de Luz que actualmente está inundando su universo.

Actualmente, la tierra casi se quiebra debajo de la carga kármica de la humanidad.  La negatividad y la violencia que se esparce desde ésta carga kármica, forma una clase de desecho energético que la Tierra apenas es capaz de procesar (neutralizar e integrar). Enfoquen su conciencia por un momento en el corazón de la tierra. Relájense y enfóquense... ¿pueden sentir algo ahí? ¿Pueden sentir cómo la tierra se desgarra? ; hay demasiada violencia sobre ella. La tierra está sintiendo impotencia y resistencia al mismo tiempo. Ella está al borde de crear una nueva base para su ser. La tierra va a liberar las energías de lucha, competición y drama: en niveles internos y externos. La nueva base que se está esbozando dentro de ella es la energía del corazón, la energía de equilibrio y conexión: la energía Crística viviente.

La tierra, exactamente igual que la humanidad, está implicada en una experiencia de aprendizaje. Exactamente igual que la humanidad, su conciencia está evolucionando y transformándose a sí misma. Como sucedió con la humanidad, su viaje comenzó desde un cierto tipo de ignorancia o inconsciencia acerca de su propio ser. La tierra alguna vez fue un ‘planeta oscuro’, que absorbió o tragó las energías que la rodeaban. Ella tomaba las energías o seres que encontraba y los asimilaba completamente: ella les quitaba su singularidad y en cierto sentido los ‘mataba’. Esto surgía de su deseo de expansión. La tierra de algún modo sentía una falta o insuficiencia dentro de ella, que interpretaba como una necesidad de conquistar o asimilar otras energías. Ya que la tierra no daba nada a cambio a estas energías, no había en realidad una interacción entre ellos. Era un proceso mortal y silencioso.

En un cierto tiempo, la tierra se dio cuenta de que éste proceso no la satisfacía más. Ella sintió que algo faltaba en este modo de alimentarse a sí misma. Su sensación de insuficiencia no era aliviado por éste. Su impulso a expandirse no se satisfacía matando energías. En ese momento, dentro de la conciencia de la tierra nació el deseo de vivencias, de Vida. La tierra no fue completamente consciente de esto. Ella sólo supo que quería algo más, algo nuevo, una clase de interacción con otras energías que no terminaran con la reducción de aquellas energías en energía terrestre. Dentro de la conciencia terrestre se creó un espacio para la experiencia de algo diferente a ella misma.

Energéticamente esto significa el comienzo de la vida en la tierra. Es una ley cósmica que todos los deseos profundamente sentidos finalmente crearán los medios para su realización. Los deseos, que esencialmente son una mezcla de pensamiento y sentimiento, son energías creativas. Esto se sostiene para planetas tanto como para personas. Dentro de la tierra como un planeta había asomado un anhelo, un anhelo de experimentar la vida. Un anhelo de preservar y apreciar la vida, en lugar de destruirla. Y así sucedió.

Cuando la vida llegó a la tierra, la tierra misma comenzó a florecer. Ella entró en un nuevo dominio de experiencias, que la colmó con una sensación de sorpresa y satisfacción. Ella se sorprendió de que aquel simple anhelo, aquella necesidad apenas percibida, pudiera traer tan grandes y nuevos desarrollos. Sobre la tierra se desplegó un gran experimento de formas de vida. Muchas formas de vida fueron inducidas a manifestarse sobre la tierra y a experimentar con las energías presentes. La tierra se volvió un nuevo lugar de procreación. Hubo libertad para explorar nuevos caminos, nuevas posibilidades. Fue y aún lo es libre albedrío para todas las criaturas.

Con la creación de la vida, la tierra y las criaturas vivientes en ella, comenzaron a seguir una cierta línea de desarrollo interior. Este camino de experiencia tuvo su propio tema central: el equilibrio entre dar y recibir.  Al nivel interior de conciencia, la tierra había luchado por eones de tiempo para encontrar el equilibrio indicado entre dar y recibir. Como planeta, la tierra da y recibe vida. En el ‘período oscuro’ de la tierra, la etapa en la cual ella absorbía y liquidaba energías, el acento fuerte estuvo en ‘recibir’.  Actualmente, ella se ha inclinado hacia el otro extremo: dando hasta el límite de lo que puede dar.

La tierra ha tolerado violencia y explotación por la humanidad por mucho tiempo, porque esto fue en algún sentido apto karmicamente. La tierra tuvo que explorar el otro lado de poder y opresión. Sus acciones como ofensor incitaron la experiencia opuesta de ser víctima, como un boomerang. Así es como funciona el karma. No es una cuestión de castigo. Para realmente entender y terminar con el tema del poder, ustedes tienen que experimentar ambos lados del mismo. Con cualquiera que ustedes peleen o quieran infligir poder sobre él, ustedes tendrán que encontrarse nuevamente, como víctima u ofensor, hasta que ustedes reconozcan que ambos son UNO, ambas partes de una energía divina.

Entonces, la despiadada explotación de la tierra en estos tiempos es, en algún sentido, karmicamente adecuada, ya que ha provisto a la tierra de una oportunidad para llegar a un completo entendimiento del equilibrio entre dar y recibir. De todos modos, los límites dentro de los cuales el desacato y la explotación son karmicamente adecuados son tomados en cuenta. La tierra ha alcanzado su entendimiento del equilibrio y está completando su ciclo kármico de conciencia. Ella ha logrado ahora un nivel de amor y conciencia que no tolerará el abuso humano por mucho más. Este nivel de conciencia hará que ella atraiga energías de la misma mentalidad, las cuales saboreen armonía y respeto, y repelerá energías con intenciones destructivas.

Ha llegado el tiempo para un nuevo equilibrio entre dar y recibir. En la “nueva tierra”, habrá paz y armonía entre el planeta tierra y todos los que vivan en ella: hombre, planta y animal. La armonía y conexión sincera entre todos los seres será una fuente de gran alegría y creatividad. La transición desde la vieja tierra hacia la nueva tierra es un proceso que no está fijo en tiempo y características. Depende más de las elecciones hechas por la humanidad, de las elecciones hechas en este momento por todos ustedes como individuos.

Muchas predicciones se han hecho y se hacen acerca de este tiempo de transición. El hacer tales predicciones siempre es una cuestión dudosa. Lo importante es que: su realidad materialmente visible es una manifestación de sus estados internos, colectivos de conciencia. La conciencia es, como lo expusimos al comienzo (ver La Nueva Tierra I), libre y creativa. En todo momento, ustedes pueden decidir cambiar su futuro pensando y sintiendo diferente. Ustedes tienen poder sobre sus pensamientos y sentimientos. En todo momento, ustedes pueden decir ‘no’ a los pensamientos o sentimientos restrictivos y destructivos. Esto cuenta para ustedes, como individuos, pero también sirve para grandes grupos de personas.

Cuando un considerable grupo de individuos elige libertad y amor, sobre el odio a sí mismos y la destrucción, entonces esto se manifestará por sí mismo en la realidad material. La tierra reaccionará a eso. Ella es sensible a lo que tiene lugar dentro de las personas. Ella responde a sus movimientos internos. Con esto, quisiéramos recalcar, que nadie, ni siquiera ‘de nuestro lado’, es capaz de realizar predicciones precisas acerca del modo en que la Nueva Tierra nacerá.

Queda claro, de todos modos, que el grupo de almas que ahora están completando su ciclo kármico (ver La Nueva Tierra I) está estrechamente conectado energéticamente a la Nueva Tierra. Estas personas, quienes frecuentemente se sienten profundamente conectadas a los ideales incluidos en la Nueva Tierra, tendrán hermosas oportunidades de crecimiento y liberación, debido a la coincidencia de los ciclos planetarios y personales.

En nuestra próxima serie de lectura, la serie de los Trabajadores de la Luz (Ligthworkers), hablaremos acerca de este grupo de almas en particular. Ellos generalmente son llamados Trabajadores de la Luz, y nosotros también usaremos ese nombre. Sus razones para encarnar durante esta época de transición no son casuales. Ellos están profundamente conectados con la historia de la tierra. En nuestras próximas series, describiremos los rasgos psicológicos que poseen la mayoría de los Trabajadores de la Luz. Hablaremos acerca de su historia, sus raíces galácticas y su misión en la tierra. Discutiremos en detalle las etapas de crecimiento interior que están involucradas en la liberación de uno mismo del ciclo kármico.

<< Anterior                Inicio                Siguiente >>


Fuente: Jeshua Channelings
Traducción: Sandra Gusella
© Pamela Kribbe