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viernes, 13 de mayo de 2016

Introducción a la Serie de Sanación

Serie de Sanación

Nuevamente muy agradecida a Pamela y a Gerrit por su sagrado servicio de traer a esta humanidad la sabiduría y el amor de Jeshua; aquel ser maravilloso conocido como Jesús, quien en otra época caminó entre nosotros como un ser humano de carne y hueso dejando una enorme y eterna huella de luz sobre nuestra tierra, sobre nuestra historia y sobre nuestras almas. También agradezco a ellos el generoso gesto de brindarme la posibilidad de expresarme de esta manera en la introducción de esta segunda Serie de mensajes de Jeshua titulada ‘Sanación’, y cuyo precioso contenido he traducido al español con mucho amor y regocijo.

Todos los mensajes de Jeshua compilados en este libro han sido canalizados por Pamela Kribbe ante audiencias en vivo, luego de que su esposo Gerrit Gielen realizara una meditación introductoria.

Sé que muchos recorrerán cada una de las palabras que conforman estos mensajes con total reconocimiento de la verdad que hay detrás de ellas, con absoluta consciencia de los maravillosos acontecimientos que están actualmente ocurriendo en este momento trascendente de nuestra historia, y por ende con total conocimiento del fenómeno de canalización. Pero también sé que habrá otros que tal vez lleguen a estas páginas con una mente crítica y dubitativa en cuanto a la veracidad de su contenido, o incluso simplemente escéptica en cuanto a la posibilidad de que sea real este fenómeno de canalización de energías; fenómeno por el cual, a través de la conexión que logran ciertas personas con seres de otras dimensiones, y en una expresión mutua de energías, están saliendo a la luz muchas cuestiones existenciales aún desconocidas por nuestra humanidad, cambiando con esto completamente nuestra consciencia y nuestra realidad.

A los primeros los invito a disfrutar de este extraordinario acercamiento hacia nuestro amigo y hermano Jeshua, y a sumergirse en su amorosa y sabia energía que los irá despertando e iluminando aún más a medida que se adentren en ella. Y a los últimos, con la propia experiencia de haber rechazado durante muchos años todos los argumentos místicos y metafísicos, les advierto que, si su consciencia está preparada para una apertura y un despertar, sus dudas o incredulidad pueden desvanecerse ante la claridad, profunda coherencia, e inconmensurable sabiduría de estos mensajes. Así, los matices de escepticismo que podrían teñir de absurda a esta imagen se esfuman ante la inmensa fuerza de lo sublime. Fuerza que haciendo resonar las campanas de nuestra intuición se siente en lo más profundo de nuestro corazón.

Personalmente, el brusco desvanecimiento de la ilusión terrenal y el entendimiento de la naturaleza multidimensional de todo lo que existe han ido acompañado de intensas experiencias con energías de otra dimensión, sentidas de manera tan real como puede sentirse el viento en la cara, además de profundos cambios internos en mi persona. Cambios relacionados con una diferente percepción de mí misma y de la realidad, lo cual se traduce inmediatamente a un cambio total en la forma en que experimento la vida misma. El hecho de ser ahora consciente de lo que ocurre detrás de bambalinas, me permite moverme por este escenario terrestre con una clase de seguridad y confianza en mí misma, y en general por todo lo que sucede a mí alrededor, que jamás antes había sentido ni había imaginado que pudiera sentir.

Según mi percepción, la transmutación interna que tiene lugar cuando uno cae a la rápida corriente del crecimiento espiritual y comienza un trabajo consciente de sanación interior se podría comparar al proceso de afinación de un instrumento musical. Con esta comparación pretendo aclarar que, a pesar de que este proceso del despertar de la consciencia implica inmensas transformaciones personales, no estamos en realidad perdiendo algo propio o adquiriendo algo nuevo, sino que simplemente vamos calibrando nuestra propia naturaleza vibratoria para poder así entonar nuestro ser de luz con más bellas y refinadas melodías.

He percibido claramente esta sintonización con una nueva energía, el arribar con mi consciencia a un espacio diferente de entendimiento, como un estado de paz y tranquila dicha profunda. Un lugar en el que me siento mecida por el suave y sosegado movimiento de mi energía interior, cuyas apacibles olas parecen permanecer siempre inmutables a las turbulencias del mundo exterior; estado que no está en absoluto relacionado con la apatía, sino por el contrario con un intenso fervor y un profundo entusiasmo que, nacidos de ese punto central de equilibrio, parecen manifestarse hacia el exterior con delicadeza y armonía.

Ésta percepción interior, este manso pero intenso río de Amor que siento correr por dentro, es la mayor prueba de la Verdad con la que cuento. Verdad que encuentro dentro mío y también en todos lados a mi alrededor, ya que siento que se manifiesta vivamente en todo aquello que respira vida en este mundo e incluso también en aquello que se muestra inanimado. Una Verdad que en realidad considero que constituye todo nuestro escenario, y que tan sólo buscamos como algo extraordinario porque hemos dejado de percibirla al captar sólo una ilusión terrenal debajo del velo que genera una consciencia sintonizada en la dualidad. Todo aquello que avive mi esencia interior y que me haga sentir claramente el hálito de Dios, lleva para mí el estigma de la Verdad.

La energía de Jeshua en estos textos ha resonado en mi corazón con una extrema dulzura, difícil de describir en detalle pero fácil de condensar en la única palabra Amor, tan simple y cotidiana. Esta corriente de sabiduría, amor y verdad me ha llevado a un punto desde el cual he observado con deleite el nuevo panorama en el que se posa mi existencia. Un paisaje que ha extendido su horizonte hasta el infinito y en el cual participa mi alma y mi esencia eterna; zambulléndose incontables veces a la trama de la realidad física, en los ámbitos cósmicos más alejados de la Fuente, para actuar una y otra vez en las diferentes arenas de este universo.

Y específicamente en este actual escenario, en este remoto punto de la inmensidad material, me veo vida tras vida caminando sobre el lomo de esta tierra, palpando a veces la aridez de sus desiertos y otras veces la fresca humedad de sus bosques, libre en la vastedad de sus planicies o contenida en la belleza de sus paisajes empinados; respirando y haciendo propio, en estos diferentes marcos de cada vida, el aire particular de mi entorno, el aroma de mi cultura y la especial fragancia de cada época.

Y entera y absolutamente sumida en este sueño terrenal, me veo sometida al centelleo y a los vaivenes de mi energía interior, representando así una y otra vez el cautivante y apasionado drama de este mundo. Mundo cuyos escenarios hemos hecho vibrar con nuestras vidas de carne y hueso, y que compilados uno tras otro levantan los muros de esta humanidad. Una humanidad que hoy respira a través de cada ser humano, a través de cada uno de nosotros quienes, habiendo venido desde tan lejos por los andenes del tiempo y habiendo participado en los diversos pasajes de su obra, caminamos otra vez sobre la Tierra.

Y así, siguiendo este largo derrotero trazado en los jardines del universo material, nuestra alma se ha ido pintando con los colores que las distintas emociones, pensamientos y sentimientos fueron impregnando en ella a través de cada experiencia. Velados a nuestra actual memoria pero impresos en la energía de nuestra alma se hallan los registros energéticos de nuestra historia espiritual; un cuantioso cúmulo de experiencias cuyos matices se han ido agregando vida tras vida a nuestro cofre personal, y que hoy componen nuestro bagaje energético, nuestro perfil espiritual.

Colores que en realidad definen nuestro verdadero ser, y que se expresan hoy en nuestra vida actual dirigiendo desde detrás de bambalinas nuestras conductas, modos de ser, sentir y pensar. Muchos de estos rasgos internos podrían representar profundos traumas y heridas de nuestra alma; vetas energéticas que asomando sus contornos a esta realidad configuran el perfil de nuestra vida actual.

En este punto de nuestro recorrido, llegando a este umbral trascendente de nuestra historia, se nos descubren los ojos para que, con el foco de una consciencia expandida, podamos vernos en un marco multidimensional. Percibiendo de este modo las raíces espirituales de nuestro ser total, reconociendo los traumas emocionales que llevamos impresos en él, y descubriendo también el oasis interior al cual podemos acceder para nuestra total sanación.

Esta serie Sanación compila aquellos mensajes a través de los cuales Jeshua, en una expresión mutua con las energías de Pamela, toca temas fundamentales de nuestra existencia mostrándonos los desequilibrios, traumas y heridas que llevamos individualmente o colectivamente en nuestra matriz energética, y que se exteriorizan en aquellos asuntos cotidianos: sexualidad, salud y enfermedad, relaciones familiares, dinero, trabajo, etc. Así, el propósito de estos mensajes es iluminar, con una consciencia Crística, todas aquellas heridas psicológicas y sus manifestaciones emocionales: temor, angustia, cólera, etc. que encontramos durante el camino de transición desde una consciencia basada en el ego a una consciencia basada en el corazón (proceso descrito en profundidad en la primer serie de mensajes de Jeshua llamada Trabajadores de la Luz), y que se han originado durante nuestra prolongada adaptación a sistemas de creencia basados en el ego.

Heridas que a modo de bruma cubren nuestros cimientos de luz, y que ahora necesitan ser sanadas para permitirnos la completa integración de todos los aspectos de nuestro ser multidimensional a esta realidad física; consiguiendo así que nuestros destellos divinos comiencen a resplandecer en el amanecer de esta Nueva Era.

A través de estos mensajes, Jeshua también nos muestra las herramientas que todos poseemos para cambiar en nosotros mismos esos aspectos emocionales que nos apartan de nuestro centro y del goce de vivir. El mensaje común que emerge en todos los temas abordados en esta serie de canalizaciones es el que nos revela que la solución de nuestros problemas no está fuera de nosotros sino que yace en nuestro interior. Lo cual nos manifiesta el inmenso poder que todos poseemos, y nos hace ver que el insinuar ser víctimas pequeñas y desvalidas en realidad representa una gran ilusión; ilusión que se esfuma ante el poderoso foco de nuestra consciencia.

‘Yo tengo el poder para sanarme’, ‘Yo tengo el poder para crear la realidad que deseo’, éste es el mensaje para nosotros.

A lo largo de mi proceso de sanación he ido descubriendo que mi trono del poder personal se halla en un espacio de verdadera y total aceptación de mí misma y de mi realidad, y no en uno de lucha y negación. Aceptación que surge cuando soy capaz de ver el cuadro completo de mi existencia y de interpretar la bella imagen de luces y sombras revelada en él. Sombras que podrían significar aspectos dolorosos y desagradables de mis experiencias en los ámbitos densos y alejados de la Fuente original pero que, en la visión amplia y extensa que adquiero cuando me paro en lo alto de la vibración crística, dan forma y sentido a la imagen que dibujan la totalidad de mis vivencias en el rico y creativo campo de juego de la dualidad.

La luz de mi consciencia, que ha iluminado y revelado mi constitución total, me ha hecho ver que en realidad cuento en mi interior con una configuración invisible propia que me permite permanecer en equilibrio y sostenerme por mí misma. De este modo, pude ir soltándome, en la auto-confianza, de aquellos lazos, bastones o estructuras a las que me mantenía aferrada con pavor, la mayor de las veces sin consciencia de los temores subyacentes implícitos. Puntos de apoyo que existen en gran variedad dentro de las estructuras de pensamiento y de sentimiento de nuestra consciencia colectiva, y que a veces difícilmente reconocemos como tales: dogmas, relaciones afectivas, prestigio, reconocimiento, poder, etc. Sostenes en los que ya no necesitamos apoyarnos cuando somos capaces de eliminar las vetas de emociones y traumas internos, originados en la ceguedad acerca de nuestra verdadera naturaleza y de nuestro real poder.

Y así, asimilando la frescura y la amorosa guía de estos maravillosos mensajes, y siguiendo a ningún otro movimiento más que al mío interno propio, he ido y continúo transitando el a veces arduo pero estimulante camino de la sanación interior.

En este proceso he experimentado varios puntos bisagra de cambio. Uno de ellos ha estado relacionado con nuestro niño interior, algo de lo que Jeshua nos habla a través de estos mensajes. Ese niño que hemos olvidado y que está esperando pacientemente a que nos desprendamos por nosotros mismos de las garras del ego, liberando así nuestros miedos y ataduras, para poder expresar nuevamente su paradigma del corazón en esta realidad física.

En algún lugar de mi alma he conservado un hermoso recuerdo de cuando era niña. Imagen que trae a mi memoria un radiante día de sol en el que me hallaba en el jardín de mi casa sintiéndome profundamente conectada con toda la naturaleza que me rodeaba. Me echaba entonces sobre el césped y me fascinaba al hallar pequeños insectos con extrañas formas y matices, sobre todo aquellos con pintitas de colores, que pudieran andar entre la gramilla.

Imaginaba entonces que yo era ese pequeño insecto y miraba al mundo a través de él, hallándome así de repente en una frondosa selva de enormes y altos árboles, en la cual a veces una enorme cabeza nublaba el cielo y una inmensa criatura avanzaba demoliendo todo a su paso. El sol tibio sobre la piel, los colores de las flores y el intenso perfume de los frutales penetraban hasta lo más profundo de mi alma; como si hubiese tenido enormes poros por los que se filtraba hacia mi interior el mundo que me rodeaba, y al mismo tiempo yo me hubiese extendido por ellos más allá de mi cuerpo, siendo el insecto, el árbol, la flor. Todo aquello resonaba dentro de mí como un canto de alegría y plenitud.

Muchos años después, muy distanciada de aquellos días, como una mujer adulta que corre apresurada por esta vida empujada por las demandas cotidianas, había dejado olvidada a mi niña interior en aquél recuerdo que ya ni evocaba. Por aquel entonces, la mayoría de las veces, las frías lluvias de ansiedades, miedos y preocupaciones componían mi desolado paisaje interior.

Pero uno de esos días, en el que sol radiaba su energía con mucha fuerza e intensidad, sentí que ese paisaje exterior se expresaba también dentro mío dándome una sensación de fresca luz inundándome por dentro. Algo extrañada por ese repentino y casi olvidado enardecimiento de mi llama interior, emprendí con más ímpetu que lo usual mis tareas cotidianas. Subí así con apuro a mi auto, no tenía un minuto que perder. Pero esta vez, un impulso me llevó a quitar algunos papeles que había en el bolsillo de la puerta de mi auto.

Y al retirarlos, en el fondo de ese bolsillo, mis ojos se toparon con una pequeño insecto con pintitas de colores. En ese preciso instante aquella imagen paralizó todo mi ser. Y aquel viejo recuerdo llegó entonces hasta mí tan vivo y tan real que el tiempo y el espacio parecieron desintegrarse súbitamente, y ya no supe en realidad dónde me hallaba ni cuál era mi edad. Abrasé entonces con toda la fuerza de mi ser a mi pequeña niña interior, que llevaba tanto tiempo esperándome para poder asomar nuevamente a esta realidad con sus ojos encendidos. Y así, con mi luz interior a flor de piel, llena de júbilo e inundada por un dulce sentimiento, sentí tener otra vez todos mis poros abiertos y pude nuevamente ver y sentir la unidad, la maravilla y el amor que tanto abunda en cada rincón de este bello mundo.

Esta experiencia, que podría verse como insignificante o pequeña, en realidad ha sido para mí muy profunda y significativa; ya que desde entonces comencé nuevamente a percibir y a expresar en mí esa Verdad que intuitivamente siempre había buscado, y que de forma simple y natural tan bien se manifiesta en los niños. Experiencia que representa el encuentro con mi niña interior, y que guarda una profunda relación con la sanación de mi alma.

En esta segunda serie, al igual que en la primera, Jeshua también se destaca por la precisa descripción de nuestras propias experiencias a lo largo de este sendero del desarrollo espiritual. Lo cual nos hace sentir que no estamos solos en este proceso, y que en verdad, tan cerca de cada uno de nosotros como nuestro propio aliento, siempre ha estado y siempre está la amorosa energía de nuestro amado amigo y hermano Jeshua.

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Fuente: Jeshua Channelings
Autor: Pamela Kribbe

jueves, 12 de mayo de 2016

El poder de tu propia conciencia

El poder de tu propia conciencia

El 4 de Abril de 2004 presentamos una canalización en el centro espiritual El Círculo de la Luna en Bélgica. Abajo encontrará el texto, seguido de respuestas de Jeshua a preguntas de la audiencia. El texto ha sido corregido en cierto modo para hacer más fácil su lectura.

Hoy he venido para hablar con todos ustedes. ¡Yo los conozco tan bien a ustedes! Ustedes no saben cuánto los conozco. Yo muchas veces estoy con ustedes porque mi corazón está conectado con ustedes. Yo veo sus penas; yo presencio sus alegrías, sus preocupaciones, sus sufrimientos. Y me gustaría mucho hablarles sobre el poder que reside en ustedes. El poder de su propia conciencia. El poder de su propio ser. El poder de su propia alma.

Con mucha frecuencia ustedes todavía siguen buscando. Una y otra vez, están buscando soluciones afuera de ustedes. Pero en cuanto llevan estas soluciones dentro de ustedes mismos, ellas ya comienzan a esfumarse.  Comprendan que ustedes son el centro de su ser, el sol de su propio universo. La dirección de su conciencia y lo que está a tono con el deseo decide cómo ustedes se sienten; cómo piensan, cómo actúan. Ustedes dirigen estas cosas desde su profundo interior, como un sol dirige sus rayos hacia fuera.

Si ustedes creen que hay aspectos de ustedes mismos sobre los cuales este sol no debe hacer brillar su luz, lugares donde este no debe brillar, que hay cosas que el no debe entibiar con sus rayos, cualquiera y cualquier cosa que ustedes encuentren a su alrededor les confirmarán estas creencias. Del mismo modo, la ayuda o el concejo de algún otro sólo puede ser recibido si ustedes permiten que su propio sol haga brillar su luz sobre el aspecto acera del cual necesitan ayuda.

Siempre es decisión de ustedes poner estos aspectos a la luz, y abrir la puerta. No hay nadie más quien pueda forzarlos a hacer esto. Ésta es la razón por la cual nadie puede ayudarlos si ustedes no se permiten a sí mismos ser ayudados. (Esto cuenta para la ayuda terrestre tanto como para la ayuda desde nuestro lado).

Las convicciones están vivas dentro de ustedes, y les hacen pensar que pierden la fuerza para encontrar su propio camino, para sentir su propio destino otra vez. Estas convicciones están ligadas a un pasado en el cual se han perdido a ustedes mismos por un tiempo muy largo. Aquí estoy hablando en particular sobre un pasado aquí en la tierra, un pasado de muchas vidas terrestres en las cuales ustedes han experimentado mucha oscuridad.

Esta historia no ha ocurrido sin sentido.  Es una historia en la cual ustedes han sido confrontados a mucho miedo y en la cual el miedo ha ensombrecido su sol interior.  Pero ahora todos ustedes están lentamente despertando. Partes de ustedes ya están nuevamente en la luz, pero también hay muchos aspectos que aún están en la oscuridad, ensombrecidos por el miedo y la inseguridad sobre ustedes mismos.

Pueden comparar esta oscuridad interior con un niño que está perdido. Una parte de su alma es un niño perdido. Ha perdido su camino en un pasado de dolor. Pero el pasado no es una cosa estática. Como Gerrit ha dicho (en su introducción esta mañana) el tiempo es en cierto modo una ilusión. Nada está irrevocablemente perdido en el tiempo. No hay puertas cerradas. El niño perdido dentro de ustedes, que está fragmentado en el pasado, puede ser llamado para que vuelva. Ustedes son sus padres, ustedes son los únicos que pueden querer a ese niño, que pueden abrigarlo y traerlo nuevamente a la vida.

Porque hay algo que también quiero decirles, ustedes han olvidado cómo vivir. Ustedes son muy buenos en sobrevivir, pero vivir realmente es mucho más excitante e inspirante y feliz.  Y es justo la parte de ustedes que es más hábil en hacer esto, la que ha sido perdida. Perdida en una clase de laberinto del pasado. Perdida en una acumulación de hechos que fueron traumáticos para la conciencia.

En todo ese tiempo ustedes han sido encarnados aquí en la tierra, al nivel del alma ustedes han estado desarrollándose como lo hacen los niños hacia la adultez. En ese sentido ustedes vinieron a la tierra como niños, haciendo propias muchas experiencias, y muchas experiencias no han sido totalmente comprendidas. Ahora estamos llegando al final de un cierto período de tiempo, un cierto ciclo en su desarrollo, y es tiempo de elevarse sobre las experiencias que no han sido comprendidas: de llegar a ser padres. De ser el padre y la madre de su niño interior.

Y sobre esto es que quiero hablarles: el poder en ustedes de elevarse sobre el niño interior herido.  Su niño interior es la víctima de muchas experiencias que no han sido comprendidas.  Yo les estoy diciendo: la herida interna más profunda es la herida del niño abandonado.  El niño que no sabe qué le está sucediendo, el niño que ha sido abandonado, que está asustado, que no tiene el marco de referencia para ser capaz de comprender.

En un cierto punto, ustedes comprenderán que este abandono fue su propia elección más profunda y un acto de creación que fue verdaderamente divino.  El dolor profundo que ustedes han sentido cuando comenzaron solos su viaje, su viaje de experiencia, este dolor profundo fue al mismo tiempo un acto de creación.  Porque al soltarse ustedes mismos como almas de la gran totalidad, del Padre-Madre-Dios, ustedes se están permitiendo descubrir una gran cantidad de cosas, de experimentar y sentir muchas cosas. En la etapa actual de su viaje, donde aún hay mucho dolor interior, es difícil ver cuál es el significado más profundo de este largo viaje a casa.  Pero quiero asegurarles que ustedes son hermosos seres de luz, con gran coraje y una gran confianza en el creador, de otro modo ustedes nunca hubieran comenzado este viaje.

Lo que quiero hacerles recordar es esa chispa de coraje y creatividad y luz en ustedes mismos. Sientan esa chispa otra vez en su corazón, reconéctense con ella. Sepan que ustedes tienen el poder de permitir que el niño dentro de ustedes vuelva a la vida otra vez. De permitirle cantar y jugar. Éste es un símbolo muy fuerte, el niño interior.  El viaje comenzó con un niño perdido y abandonado, dejado solo en la oscuridad. El viaje finaliza con un niño que brilla repleto de felicidad y luz. La única cosa que necesita para llegar ahí, es un adulto que lo tome de la mano y lo quiera y lo inspire con confianza.

Y eso es lo que ustedes son: guardianes del niño que está dentro de ustedes. Y sepan que ese mismo niño es el fruto más grande, el regalo más grande de alegría que pueden darse a sí mismos.  El tiempo ha llegado. En este punto de la historia es tiempo de juntar las partes perdidas de ustedes mismos. Es tiempo de estar en el centro de quienes ustedes son. Deberían darse cuenta de que este centro no es algo viejo, a lo cual ustedes regresan, sino algo nuevo.  Ustedes están a su manera en una nueva realidad; un nuevo nivel del ser que no estuvo ahí antes. Sin embargo tiene una apariencia de retorno, en el sentido de que reconocer su propia divinidad se siente como regresar a casa, agita una memoria de la antigua sensación de unidad y armonía que ustedes conocieron antes.

Pero es la primera vez que ustedes encarnarán esa sensación de unidad puramente y solamente desde su propia conciencia. Ustedes retornaran a la Luz sin tener que entregar su individualidad. Van juntos: ser Dios y ser individual, ser Uno y ser único.  En este punto me gustaría invitarlos a que hagan sus propias preguntas.

Pregunta 1

¿No está la historia de Jeshua en desacuerdo con la idea de que el tiempo es una ilusión? Todo el tiempo se habla aquí de una historia y una evolución. Por lo tanto debe haber un movimiento, una marcha hacia delante. (Explicación: Gerrit ha hablado, en su introducción, acerca de cómo todas las experiencias son parte de y permanecen en la existencia en un gran momento del Ahora, y en ese sentido nada se pierde para siempre en el tiempo, ver también su sitio web Life and Consciousness)

Hemos hablado acerca de un pasado y una historia, lo cual es realmente una acumulación de experiencias que ustedes llevan dentro de sus almas. Lo que estamos hablando en términos de una cronología es una herramienta; es también una manera humana de hablar para dejar en claro que ustedes están en un proceso. Un proceso siempre tiene una línea de tiempo. Al mismo tiempo es verdad que la conciencia, su ser más profundo, no está ligada al tiempo ni al espacio, al igual que su ser más profundo no está ligado a un cuerpo sobre la tierra.

En el movimiento hacia ustedes mismos, ej. Al encontrar nuevamente su divinidad, ustedes, como quien dice, trascienden el tiempo. En ese momento, ya no interesa si la experiencia traumática sucedió ayer un siglo atrás o en qué vida. La energía del trauma está presente dentro de su ser, en su aura o campo de energía. En el momento en que ustedes sanan un trauma, de esa forma transforman el pasado.  Por lo tanto quisiéramos decir: el pasado está presente como un campo de energía.

Imaginen que ustedes están en el centro de un campo que está todo alrededor de ustedes, que vibra y que es influenciado por lo que ustedes hacen con su conciencia. Ustedes están interactuando con el pasado: en ese sentido no es fijo. En ese sentido no hay contradicción al hablar acerca del pasado y al hablar acerca del momento del Ahora en el cual aún todo está presente. En otro sentido, ustedes pueden hablar acerca del pasado, en el sentido de un número de experiencias que ustedes han acumulado. Aún, ese mismo pasado es un campo de energía que aún está accesible libremente, por lo tanto ustedes pueden decir que todo está aquí, ahora.  Espero que esto lo aclare de alguna manera.

Pregunta 2

Tú estás hablando acerca de nuestra alma y nuestro ser y nuestro cuerpo. Me gustaría tener un poco más en claro la diferencia entre estas cosas. Es muy difícil separar la realidad de la conciencia en pequeñas partes y etiquetarlas. Pero uno podría decir que en el medio de todo está el sol. Usamos el sol aquí como un símbolo de su centro más profundo. Ustedes pueden llamarlo su ser, pero no tenemos una preferencia por términos específicos. Este sol irradia hacia fuera y se manifiesta en la materia, en el espacio y en el tiempo, dentro de la limitación de la forma.  Las formas se pueden nombrar. Ustedes podrían decir que el cuerpo es la forma que tiene la mayor densidad en la cual un alma se puede manifestar, en la cual su ser se manifiesta.

Ustedes podrían decir –pero esto está sujeto a las definiciones- que el alma es una entidad que permanece igual a través de diferentes vidas, pero que tiene experiencias nuevas en el proceso. Además ésta es la parte de ustedes que reencarna una y otra vez. En tal sentido el alma es en parte una entidad o forma que se desarrolla con el tiempo, independientemente del cuerpo. Pero también hay una chispa Divina en el alma que es sin tiempo y sin forma, la conciencia pura. A esta parte suelta ustedes la podrían llamar su ser. (Mi aclaración (Pamela): el movimiento del ser al alma al cuerpo es entonces el orden en el cual el Ustedes divino se manifiesta o fluye hacia lo denso, la realidad material.)

Recuerden la imagen del sol que irradia sus rayos. El sol junto con sus rayos son ustedes. Cuando los rayos se alejan más del sol son propensos a la ilusión y al miedo. En estos rayos ustedes podrían dibujar divisiones y nombrarlas: ‘ser’, ‘alma’, ‘cuerpo’.  Algunas veces eso sirve a un propósito, aclararles las cosas a ustedes. Pero no estamos tan atados a definiciones específicas.

Pregunta 3

Yo frecuentemente trato de propagar las cosas que yo sé y siento dentro de mí pero me encuentro con que no soy comprendido por las personas que me rodean. ¿Cómo debería tratar con esto? Cada persona tiene su propia realidad de conciencia. Tú podrías imaginar aquella realidad, si usamos una vez más la imagen del sol, estando a un cierto punto o paso en el rayo del sol.

Si tú sientes dentro de ti la chispa de la conciencia de Dios y la unidad de todas las cosas, tu energía, tu radiación energética, puede estar confrontando a otros. Específicamente a las personas que obtienen su seguridad de las ‘leyes de la limitación’: los reglamentos de la comunidad que dicen qué puede o no puede ser, o qué es permitido o posible. Estas leyes (modelos de pensamiento colectivo) están basados en el miedo.

Cuando tú rompes esas leyes con la luz de tu conciencia, tu radiación energética le dice a la gente que tú puedes trascender las leyes de la limitación, y esto podría despertar rencor e incomprensión, porque tú estás hablando y radiando desde una fuente que es desconocida para los otros.

También, puede haber temor en las personas que te rodean, porque ellos no comprenden cómo tú elijes tus caminos en la vida. Cuando tú estás viviendo realmente a través de tu intuición, a través de tu propia fuente de verdad, las decisiones que tú tomes en tu camino podrían ser vistas como impulsivas, caóticas, increíbles. La voz de tu alma no se mantiene atada a sistemas o reglas. Esto pude tener un efecto contradictorio en tu entorno. Es importante que no te dejes perturbar por esto, y mantente volviendo al silencio de esta fuente interior, porque ahí yace tu propio poder.

También es importante, cuando tú estás recibiendo mensajes desde esa fuente interior silenciosa, intuitiva, realmente arraigar esos mensajes; conectarlos a la tierra. Tú consigues esto permitiendo a la energía que sientes en ese momento (la energía de: ‘ésta es mi verdad’) fluir toda a través de tu cuerpo e imagínate a ti mismo realmente firmemente conectado a la tierra. Esto te da la fuerza para vivir realmente desde aquellas intuiciones y no ser desconcertado por las opiniones de los otros.

El campo de la energía colectiva, o lo que yo llamo ‘las leyes de la restricción y el miedo’, puede estar presente de un modo penetrante en tu entorno. Es un campo colectivo de conciencia que es sostenido por una masa de personas que aún no han elegido vivir desde su propia luz y desde su propia verdad. Debido a la presencia de esta influencia, es realmente importante facultar a tu propia verdad arraigándola profundamente dentro de tu cuerpo y a la tierra.

Pregunta 4

¿Es realmente posible que yo haya visto la imagen de Jesús? ¿Qué la radiación de su corazón me haya capturado tanto? ¿O fue sólo un sueño?

Tú eres tan amada por mí y yo estoy tan cerca de ti. Tú siempre me has visto y me has sentido, incluso si no fuiste consiente de eso todo el tiempo. Estamos fuertemente conectados. Tú siempre puedes sintonizarte a mí, a mi energía, al estar de buen ánimo. Solo confía en tu intuición, en tu percepción. En el momento en que tú tuviste esa experiencia, y ahora mientras la estás teniendo, tú estás en el centro de tu poder. En cuanto empiezas a dudar, la pierdes y se vuelve más oscura, y comienzas a dudar de todo. No te cuestiones a ti misma. Tú eres la fuente de poder en tu propia vida.

Por supuesto que fui yo quien estuvo contigo. No deberías pretender que es extraño para mí estar contigo, porque yo estoy profundamente conectado con el camino de tu vida, con tu camino hacia la luz, hacia la verdad. Y donde quiera que sea posible, yo estaré contigo y estaré a tu servicio. Yo soy un campo de energía. Yo he sido un ser humano, pero también soy de una realidad que no está unida al cuerpo, al tiempo y al espacio.

Por lo tanto yo puedo estar ahí siempre para ti. Tú siempre puedes sintonizarme. No es algo que tengas que aprender, no es algo que tengas que estar iluminada para hacerlo; simplemente está ahí. Al igual que el amor siempre está ahí. Tú no tienes que trabajar para eso. No tienes que hacer nada. Sólo permítete recibir.

Pregunta 5

¿Cómo podemos contactar esa nueva forma de conciencia de la cual tú estás hablando?

Ustedes ya están en contacto con esa forma de conciencia y ustedes también la están sintiendo. Ustedes son todos como abejas, enjambradas alrededor de un panal de abejas, y sus corazones están burbujeando. Algo está murmurando y zumbando, que ustedes sienten que está diciendo: déjenos ir allí, tenemos que estar allí. Por lo tanto el reconocimiento ya está allí. Ustedes sólo pueden reconocer algo que en cierto modo ya conocen.

Sólo que ustedes son como un ser partido por la mitad. Por una parte conocen la verdad y la realidad de la luz, del ser real que no está velado por el miedo y la inseguridad. Pero la otra parte de ustedes aún está en el frío, aún está en la oscuridad.  ¿De qué se trata? Se trata de tener el valor de identificarse, de ser uno, con esa parte de luz de esa nueva realidad; la parte de ustedes que ya es consciente de aquella nueva realidad.

Si ustedes aún se identifican con la parte que todavía está detrás, que aún necesita ser sanada, se sentirán como una víctima; pequeños e inconsolables y siempre en busca de algo fuera de ustedes mismos. Mientras que eso que están buscando ya está ahí, dentro de ustedes. Sólo es cuestión de confiar de que lo que están sintiendo está bien.

La pauta más importante es: confíen en eso que se siente como luz dentro de ustedes mismos. Y con luz no queremos decir ‘sagrado’, sino regocijo y alegría e inspiración. Así se sienten entusiastas. Sintiendo que su energía se eleva. Ustedes se sienten obligados respecto a muchas cosas, y ese sentimiento de obligación no es una buena guía para encontrar la luz dentro de ustedes.

Esa nueva realidad de la que estamos hablando es una de ser libres y ser ustedes mismos. El hecho de que están añorándola indica que ustedes ya tienen conocimiento de ella. Esa parte de ustedes que sabe de esto, que se eleva y alcanza aquella nueva realidad, esa parte está, va por delante. Traten de identificarse con ella. Intenten dejarse guiar por ella, incluso si parece extraña o sobrenatural. Si ustedes hacen esto, el resto de ustedes seguirá.

Pregunta 6

Las personas frecuentemente son clasificadas, según los meses como en la astrología, o según los años como en la astrología China. A veces las personas hablan de los niños de luz. En otras palabras, toda una generación de personas. ¿Cómo se adapta esto a la totalidad?

Tú estás realmente en un dilema. Tú quieres comprender la realidad de la luz desde una realidad que aún está en la sombra, y tú estás tratando de usar las herramientas de tu realidad corriente para comprender otra realidad. Eso está bien. Siempre que te ayude. Si utilizas herramientas que te elevan éstas siempre serán correctas. Ya sea astrología o psicología, o lo que sea que utilices. Las caracterizaciones de aquellos sistemas están perfectamente bien.

Si un sistema te ayuda a ganar perspicacia, para contactar en tu corazón la realidad de tu ser superior o tu propia luz, entonces ese sistema es perfecto para ti. Por lo tanto no hay nada malo en aquellas clases de sistemas por sí mismos. Empiezan a ser un problema cuando ellos comienzan a limitarte, cuando son propagados como la última verdad y son ubicados sobre la realidad, limitándola. Cuando tú comienzas a experimentar a un cierto sistema de conocimiento como restrictivo, es muy importante que seas capaz de alejarte de él. Es sólo cuestión de encontrar tu propio poder.

Es el poder de ver que esos instrumentos pueden ser muy útiles por un cierto tiempo, para un determinado problema, y tener la capacidad de abandonarlos nuevamente, sin sentir la necesidad de juzgarlos. Muchos sistemas psicológicos, incluyendo algunos espirituales, son una combinación de intuición y pensamiento racional. Siempre existe una mezcla de (ese es el aspecto humano de todos los sistemas) por un lado, la chispa de impulso verdadero desde la realidad de luz interior y por el otro lado, la mente que necesita ordenar y categorizar.

Y desde el interior de la mente, los aspectos menos iluminados pueden entrar cautelosamente (porque la mente frecuentemente quiere tener a la realidad sometida a ella en lugar de ser capaz de ‘dejarla ser’).  Siempre es muy importante estar consiente de la subjetividad de una doctrina y estar en contacto con tu propia intuición. Hoy en día se habla mucho acerca de los niños de luz o de los niños índigos. Y en verdad, con la llegada de estos niños, una ola de luz corre dentro de tu mundo. Desde sus mentes, ustedes están inclinados a toda clase de ideas o teorías, para comprender esto y calificarlo. ¡Pero la luz simplemente corre a través de ellos!

Esta luz también puede ser una fuerza abrumadora. Estos niños puede, con su presencia, derrumbar muchas ideas grabadas en piedra. Ellos pueden trastornar muchas ideas, de las cuales ustedes (la conciencia colectiva) pensaron que estaban muy seguros. La llegada de estos niños es una realidad. Ustedes pueden discutir acerca de cómo nombrarlos o también acerca de varias interpretaciones psicológicas. Pero su llegada es realmente el anuncio de una nueva clase de conciencia, y ellos están aquí para traerla.

Pregunta 7

La búsqueda para hallar el propio ser es muy solitaria. Mi familia no es grande y yo a menudo siento soledad. ¿Qué puede hacer el poder interior contra esta soledad? Pamela: siento una respuesta de Jeshua que parece ser mucho acerca de ti. ¿Está bien así? Es realmente más una respuesta personal que una general. Está bien

En cuanto emprendes el camino de buscarte a ti mismo y te vuelcas al interior, encuentras una parte muy difícil: una soledad interior que puede ser paralizante. Tu camino en este momento, el camino que ha elegido tu alma, es realmente el de intensificar cosas desde el fondo hacia arriba dentro de ti mismo. Me refiero a tu propio poder, tu propio cimiento. Y para hacer esto tienes que ir a través de la soledad interior, en la cual tú serás totalmente arrojado atrás hacia ti mismo. Pero de este modo, encontrarás el poder dentro de ti.

Este proceso está conectado con permitir que la cólera y la rabia se expresen dentro tuyo. Esto concierne cólera en relación con tu entorno y en relación con tu pasado. En general, podríamos decir que, en los momentos en que te vuelcas hacia dentro para realmente sacar la fuerza de adentro tuyo, y no de afuera de las ideas u opiniones de otros, tu conciencia hace un giro de 180 grados. Debido a esto, inmediatamente encuentras dentro ti las partes con las cuales estás teniendo problemas. Éstas pueden ser una profunda soledad o ansiedad por separación. Pero también pueden consistir en sentimientos de inquietud, ira o tristeza.

Por lo tanto no es inusual que justo cuando te estás entregando al camino del crecimiento hacia una conciencia mayor, inicialmente te vuelvas muy conciente de aspectos desagradables dentro de ti. En ese momento es muy importante, no apartarse, sino estar con eso. Acompañarte y guiarte a ti mismo, como un padre lo hace con un hijo. Esa es la parte de la cual hablé al comienzo.

Tal vez hayas oído de personas que trabajan con los que agonizan. Ellos nos cuentan que ayudan a alguien principalmente sólo estando allí. Sentándose al lado de alguien, sin decir nada. Lo que tú puedes hacer por ti mismo en los momentos que sientes la necesidad más profunda, tu soledad más grande, es estar allí contigo mismo. Estando presente sin tener que hacer nada. Eso es verdadero consuelo, eso es verdadero valor. Eso es también el poder de tu conciencia.

En el momento en que eres capaz de estar verdaderamente presente contigo mismo en tu mayor necesidad, en tu mayor soledad, algo sucede dentro de ti. Tú transformas algo dentro de ti, y en consecuencia la soledad se vuelve más pequeña y tú te vuelves más grande que tu soledad. Ese es el poder del ser conciente.

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Fuente: Jeshua Channelings
Traducción: Sandra Gusella
© Pamela Kribbe

miércoles, 11 de mayo de 2016

El dolor del nacimiento cósmico

El dolor del nacimiento cósmico

El 23 de Mayo de 2004 estuvimos canalizando a Jeshua en nuestro lugar de trabajo particular en Tilburg. Abajo pueden leer el texto, así como también las respuestas de Jeshua a preguntas de la audiencia. El texto hablado ha sido corregido en cierto modo para facilitar su lectura.

Queridos amigos, estoy muy feliz de que ustedes estén aquí. ¡Y algunos de ustedes han venido de tan lejos! Yo los he visto a todos ustedes y sé quienes son. Ustedes son muy queridos por mí. Mi viaje es su viaje y su viaje es el mío. Es por esto que me gustaría compartir algunos de mis conocimientos sobre el largo viaje, en el que ustedes como almas se han aventurado.

Este viaje conduce a una Luz que todos ustedes pueden ver delante de ustedes, pero la cual en verdad es una luz que ya arde dentro de ustedes. Sin embargo, ustedes no ven o no creen realmente esto suficientemente. Quiero llevarlos conmigo al comienzo de su viaje. Todo el camino hacia atrás hacia el comienzo, cuando ustedes nacieron como almas en una realidad que no conocían de antemano.

Quiero ir atrás en el tiempo al momento en que ustedes comenzaron su viaje. Su viaje a través del tiempo, a través del espacio, a través de la materia. El origen se halla en un muy largo viaje hacia atrás. Pero el evento mismo, de ser separado del hogar, de la fuente original, del origen de todos ustedes, ese acontecimiento y la angustia que va con él, está todavía muy presente dentro de todos ustedes. Este dolor del nacimiento yace detrás de muchos de sus sentimientos y comportamientos diarios.

Me gustaría aclarar esto con un ejemplo. Muchos de ustedes se confrontan diariamente con una intranquilidad interior, una sensación constante de “buscar algo”. Hay una tensión interna que está relacionada con no estar completamente en el hogar con ustedes mismos: no sentirse en el hogar con su propio ser, su propia esencia. Desde esta tensión básica interior, hay una tendencia a buscar validación exterior, reconocimiento y aceptación. Siempre es necesario algo desde afuera para tranquilizarlos. Algo que quite esa tensión y diga: ‘estás en el hogar, estás a salvo’. Pueden imaginar cuán frecuentemente ustedes necesitan esta seguridad, porque todos ustedes pueden sentir dentro de ustedes mismos este desasosiego, esta compulsión a buscar.

La inclinación a ir a algún lugar que no está en el ahora, que está fuera de ustedes y no dentro de ustedes mismos. Me gustaría hablar acerca del origen de esta tendencia. La causa real es como el centro de una cebolla que tiene muchas capas alrededor. Las capas exteriores están formadas por ciertos eventos en su vida, que los han llevado a sentirse intranquilos, a no sentirse en el hogar dentro de ustedes mismos. En las capas más profundas hay sucesos en otros tiempos de vida que han sido traumáticos. Pero si ustedes desprenden todas las capas, ustedes descubrirán un núcleo intranquilo, un centro de añoranza que está conectado al comienzo de su viaje.

Imagínense a ustedes, antes de aventurarse en este viaje, siendo parte de un estado de unidad que era muy confortante y envolvente. Era como si estuvieran en un sueño, comparable a un cierto estado mientras duermen en el cual todo es seguro y su conciencia es muy receptiva. Ustedes permiten que todo suceda, todo es fluido. Ustedes conocen este estado en sus vidas terrestres, al menos parcialmente, como la situación en la que están cuando son un embrión en el útero. Entonces, no hay aún una clara distinción entre adentro y afuera, hay una unidad en la experiencia y una seguridad que está fuera de cuestionamientos.

En aquél muy temprano comienzo, ustedes como almas fueron como embriones, inmersos en un estado de paz y seguridad. En un cierto momento, vino a su conciencia una experiencia de ser separado violentamente. Ése fue el comienzo de su nacimiento como almas individuales; almas que se enfrentarían a un maravilloso viaje de acumular experiencia. Al principio todo fue uno. Luego vino la experiencia de ser separado, o de ser desgarrado de una antigua unidad. Y entonces hubo desorientación, hubo un estado de confusión. Una búsqueda ciega de algo, algo sobre lo que apoyarse, alguna seguridad que no había. Fue un momento de oscuridad.

De cualquier modo, así fue como ustedes lo sintieron, pero en el momento en que ustedes fueron separados y dejados libres de la fuente original y siguieron su propio camino, fue al mismo tiempo un momento de profunda creatividad. Ustedes pueden imaginar un espacio negro vacío, el espacio donde fueron esparcidos. Allí había oscuridad, pero también había espacio para algo nuevo. Muchos de los sentimientos que ustedes sintieron al comienzo de su viaje, los pueden encontrar en la imagen del niño perdido dentro de ustedes mismos, del cual he hablado la última vez (ver ‘El poder de tu propia conciencia’, precediendo esta canalización en el sitio web).

Esta imagen del niño perdido expresa claramente las profundas heridas internas con las cuales ustedes comenzaron su viaje. Durante este viaje, en el cual ustedes han tomado muchas formas (cuerpos), han pasado por muchas experiencias, han registrado muchas cosas, y finalmente terminaron aquí, en este planeta: la tierra. La tierra es un lugar de grandiosa creatividad y de muchas posibilidades. Y, a pesar de las posibilidades y de la belleza de la realidad aquí en la tierra, ustedes aún sienten añoranza. Hay un sentimiento de que algo ‘no está bien’. Como si algo estuviera perdido, algo que es esencial para sentirse bien.

Lo que está perdido en sus sentimientos, es el amor básico y la seguridad emocional que es una base necesaria para que cada ser viviente crezca, florezca y sea capaz de desarrollarse en libertad. Lo que yo quiero pedirles a ustedes es que busquen dentro de su propia conciencia la herida original  que fue creada cuando dejaron el Hogar. ¿Pueden ustedes encontrar dentro de ustedes mismos el lugar físico donde se sienten ser separados desde la unidad original? Es una unidad primordial que ustedes no pueden explicar con sus mentes, pero de la cual están seguros, profundamente en su corazón, de que la han conocido.

Al volverse ustedes nuevamente hacia el dolor original de la partida desde el “Hogar”, pueden encontrar una sustancial fuerza para sanarse a ustedes mismos. Es allí, después de todo, ¡donde yace el origen de su pérdida de fuerza! Todos ustedes aquí, los que están presentes y los que están leyendo este texto, están en el proceso de dar un paso hacia un nuevo nivel de conciencia. Un nivel donde hay una base de seguridad interior y confianza en sí mismo, a través de la cual serán posibles muchas nuevas creaciones. Ustedes serán capaces de vivir y crear desde esta nueva conciencia interior.

Pero para realmente reconocer este nuevo nivel de conciencia, es de suma importancia viajar hasta el núcleo y el origen de los bloqueos y desequilibrios que ustedes experimentan en su vida diaria. En esta fase de su desarrollo, es tiempo no solo de mirar los dolores y traumas que han surgido en sus vidas actuales y tal vez en los tiempos de vida anteriores, sino también de dar un paso más profundo. Es necesario ahora ir hacia atrás a la escena primordial y, tan pronto como su conciencia la reconozca y la recuerde dentro de su corazón, prestarle atención al dolor dentro de ustedes mismos. Es tiempo de cuidar aquel nuevo niño cósmico que aún está vivo dentro de ustedes y no sabe hacia donde está siendo dirigido y carece de todo sentido de orientación.

Me gustaría darles un modo de conocer y de trabajar con este dolor primordial. Es importante darse cuenta de que este dolor también tiene una localización física; está ubicado en el abdomen. Éste es el asiento de las emociones y de los sentimientos asociados. El abdomen frecuentemente es el lugar o el centro energético desde el cual ustedes establecen relaciones con otras personas. El problema que a menudo surge aquí es que en el centro de su abdomen hay un dolor que trasciende esta vida terrestre, que trasciende todos los tiempos de vida, y que sigue hacia atrás hasta su nacimiento como almas individuales. El dolor del nacimiento cósmico está en el nivel más profundo.

Sin embargo, ustedes frecuentemente tratan de aliviar este dolor cósmico individual en el nivel de las relaciones con otras personas. Específicamente en las relaciones personales profundas, donde hay intimidad con otro, frecuentemente sucede que ustedes intentan sanar su propia herida más profunda con la energía de otro. A menudo, ustedes reconocen muy bien el dolor en el otro. Esencialmente, siempre es el mismo dolor que está basado en la pérdida de la seguridad y de la conexión primordial. El otro con frecuencia funciona como un espejo para su propio dolor. En esencia, ustedes reconocen su propio dolor en la cara del otro.

Debido a que ustedes reconocen su propio dolor en el otro, más fácilmente de lo que pueden reconocerlo en ustedes mismos, ustedes comienzan a tratar de resolver este dolor en el otro y subconscientemente ustedes esperan que su propio dolor sea reducido por la presencia (amor, reconocimiento) del otro. Pero este juego que es con frecuencia representado en las relaciones (sexuales) hace que sea más difícil que antes sanar la herida. Esto es porque se puede desarrollar fácilmente una dependencia mutua desde este rol de juego emocional, sobre el cual ambos en la pareja crecen atados. Tan pronto como empieza a formarse la dependencia, comienzan a involucrarse aspectos de poder, que los llevarán más lejos del hogar, literalmente (del Hogar).

Siempre que ustedes comiencen a inclinarse al poder, ustedes están entregando su propia fuerza. El poder y la dependencia no pueden existir uno sin el otro. El área de las relaciones personales (íntimas) es un indicador muy importante para llegar a ser conciente del profundo dolor cósmico que todos ustedes llevan consigo. Muy frecuentemente ustedes sienten como que necesitan la presencia de otro en su vida. Esto trabaja desde afuera diciéndoles que esa soledad está asociada con la falta de contacto con otros y que la solución está en una relación de amor o de amistad. Pero en ésta presunción yace una gran trampa potencial. La trampa es que ustedes están colocando la causa de su dolor fuera de ustedes mismos.

El resultado es que ustedes, en el sutil rol jugado en las relaciones, comienzan a sostener que el otro es responsable de sus heridas internas: ustedes son la víctima. Al mismo tiempo, ustedes están ejerciendo un cierto poder sobre el otro, porque ustedes conocen su dolor interno y su vulnerabilidad. El significado espiritual del amor entre un hombre y una mujer, o en cualquier relación sexual íntima, no es: sanarse las heridas uno al otro. La belleza real de una relación de amor yace en el encuentro de dos seres completamente independientes que comparten entre ellos sus propias riquezas. Cada uno tiene sus propios puntos de vista sobre la realidad, su propia manera de experimentar las cosas.

Ser capaz de compartir esto mutuamente en el nivel más profundo es una gran alegría para el alma. Por consiguiente ¡nada del menoscabo de las relaciones íntimas! Yo solamente quiero señalarles que a estas relaciones con frecuencia se les da un mal uso, cuando se intenta sanar una herida interior que en realidad no tiene nada que ver con la otra persona. A veces puede ser muy difícil darse cuenta de esto en el nivel más profundo. Comprender que si ustedes se sienten terriblemente solos o abandonados o tristes, ustedes están creando esta realidad, este sentimiento para ustedes mismos. Ustedes son el creador de esta realidad interior que llaman soledad o sentimiento de abandono.

La solución real para estos sentimientos, que son muy profundos y muy viejos, se encuentra en volverse hacia ustedes mismos en lugar de volcarse hacia otro, hacia donde ustedes tienen la fuerza real a su disposición. Para todos los sentimientos de desesperación, depresión y soledad en su vida, la solución está disponible dentro de ustedes mismos en una forma energética. La solución ya está ahí, está presente en su energía. La energía de la solución puede parecer oculta, en el sentido de que ustedes necesitarán encontrar la puerta y abrirla. Pero en esencia ustedes son energía Divina que tiene todo disponible dentro de sí misma para consolar al niño perdido dentro de ustedes.

La invitación a todos ustedes, a cada alma individual, es la de impregnarse de su propia divinidad. La tendencia a volverse dependientes de alguien más respecto a esto, es la cusa de muchos desacuerdos y esto nunca resolverá el dolor más profundo. Por esto es que es tan importante reconocer completamente la fuente real de ese dolor, darse cuenta de que yace en una dimensión espiritual que trasciende estas relaciones, este trabajo, estos padres, etcétera. Y comprender que por lo tanto la solución no se encuentra en el comportamiento de su pareja, de su madre, de su hijo, de su colega, sino pura y solamente dentro de ustedes mismos.

Todavía tengo mucho para decir sobre este tema, pero quisiera concluir por ahora. Me gustaría darles la oportunidad de que hagan preguntas.

Pregunta 1


Yo a veces siento una energía muy poderosa en mí; ¿ése es mi verdadero poder, es amor o es otra cosa?

Cuando nosotros hablamos de la fuerza dentro de ustedes mismos, de la enorme fuerza que está a su disposición, a veces esto es malinterpretado.  Porque ustedes frecuentemente asocian fuerza con poder, con algo mágico, algo explosivo, algo dominante. La verdadera fuerza en ustedes mismos es la fuerza que todos ustedes conocen en los momentos de quietud, en silencio. Cuando todo se relaja dentro de ustedes, cuando todos los pensamientos y emociones caen como hojas al suelo y todo está calmo, entonces puede surgir una certeza dentro de ustedes, un conocimiento de dónde están y hacia dónde están yendo. A ese conocimiento nosotros lo llamamos fuerza interior.

Este conocimiento y esta certeza esta fuertemente asociada con estar en contacto con su fuente, con quienes son ustedes. Cuando están en contacto con su centro, no dudan de ustedes mismos. Ustedes saben que son quienes ustedes son, y que no hay nada que dudar: no hay fuera de ustedes modelos a los cuales tengan que adaptarse, que ustedes simplemente son lo que son, con toda la fuerza y la belleza que les pertenece. En esos momentos de contacto interior, de conocimiento interior, hay pocos pensamientos y emociones. Sólo está esta fuerte sensación de ser y saber. Y este sentimiento también se origina en el vientre. Es un sentimiento que viene de su centro y está presente debajo de sus pensamientos y emociones.

Es la tranquila pero enorme fuerza que vive dentro de todos ustedes. Ésa es su conexión directa con Dios, y al mismo tiempo con su propio ser más profundo. En su propia esencia, centro divino, ustedes son totalmente indefinidos, no están ligados al cuerpo o al carácter, a su nombre, a su sexo, etcétera. Cuando están en contacto con eso ustedes son concientes de un ser puro. Todo es abierto. Y aún sigue siendo único, también. Son ustedes que están allí.

Pregunta 2


¿Cómo puede uno saber si está llevando partes no resueltas de uno mismo a una relación (que deberían trabajarse a través de uno mismo), o si uno está verdaderamente trabajando en la relación?

Cuando ustedes sienten que en una relación con otro surgen sentimientos de miedo, esto indica que hay que prestar mucha atención. Porque cuando el miedo está presente, es un signo de que ustedes sienten la necesidad de cambiar algo o de agarrarse de algo o de dirigir a alguien a alguna dirección. Los sentimientos de miedo siempre son un signo de que están temiendo perder una parte de ustedes mismos. Sin embargo, nunca pueden perder una parte de ustedes sin que ustedes lo permitan. No es el otro tomando algo de ustedes. Son ustedes que están creando el temor de perder. Las relaciones con frecuencia son una mezcla de amor puro, en donde ustedes le permiten al otro ser libre y aceptan al otro, y de sentimientos de miedo, en donde juegan su parte aspectos de poder y dependencia.

Para darse cuenta dónde ustedes permiten que sus heridas interiores subconscientemente jueguen una parte en la relación, es muy importante ser concientes de los momentos o situaciones en los que ustedes sienten temor en su relación. Y cuando son concientes de esto, pueden dar una mirada profunda a esa parte de ustedes mismos. Esto quiere decir: cuando ustedes se dan cuenta, en un conflicto con otro, que están hablando desde un miedo interior que no tiene nada que ver con lo que el otro está diciendo o haciendo, se hacen responsables de ese temor: reconocen que es algo que les pertenece a ustedes y que es independiente del otro.

Vuelvan su conciencia hacia ustedes mismos y vean qué miedo hay dentro de ustedes y dense lo que necesitan. Vean que es un problema que solo ustedes pueden y deben resolver. Esto no significa en absoluto que ustedes deberían terminar la relación o vivir solos. El asunto es que hay que crear claridad en la relación. Cuando ustedes se hacen responsables de sus propias emociones (negativas), ustedes pueden fácilmente y abiertamente comunicar estas emociones al otro. Si el otro les da el espacio para hacer esto, es el signo de que hay una buena base para prosperar en una relación sana.

Ya he dicho con anterioridad que el objetivo de una relación de amor no es: curarse las heridas uno al otro. No obstante, una relación en la cual ambos en la pareja se hacen responsables y se reconocen como individuos independientes, va a ser sana. El amor recíproco tiene una propiedad curativa. En una relación amorosa, ambos en la pareja se aman y se respetan. En tal relación el otro también les refleja aspectos de ustedes. El amor que se den a ustedes mismos, va a ser exaltado y fomentado por la presencia de la otra persona. Ésa es una propiedad inspiradora.

Por consiguiente, el punto vital no es que ustedes no pueden recibir sanación del otro, sino que ustedes no tienen que volverse dependientes de esto. Y cuando ustedes sienten que surgen sus miedos – también en la forma de celos, ira, decepción, expectación – estén alertas y registren el dolor y herida subyacente dentro de ustedes mismos que es, en esencia, su responsabilidad. El otro ciertamente puede tocar ese dolor con ciertos modos de comportamiento, pero es muy importante no dejarse seducir por el rol de víctima. Reconozcan que ese dolor es su creación. Eso es maestría.

Pregunta 3


En el camino hacia el reconocimiento de esa herida, ese profundo dolor dentro de uno mismo, a menudo uno encuentra cólera, relacionada con el por qué. ¿Puede que esto tenga que ver con preguntarse por qué de algún modo ocurrió aquella separación? ¿Puedes decir algo acerca de esta cólera?

La cólera que ustedes puedes sentir en este contexto es enfado hacia la vida misma. Cólera por el dolor del nacimiento, lo cual implica estar enfadado porque tuvieron que pasar por ese sentimiento de ser desgarrado por dentro, es en esencia una manifestación de impotencia. Ustedes se sienten tan pequeños y solos y vulnerables y sienten como si les hubiera sucedido algo muy injusto. Sienten como si no hubieran merecido semejante viaje oscuro y difícil.

El problema es que cuando ustedes sienten esa cólera, están en un nivel propio en el cual aún son el niño perdido, el niño que salió a buscar y no halló salida. Ese niño todavía está ahí. Pero en ese nivel no van a encontrar respuestas. Realmente no es más que lógico que ese niño esté muy enojado; no comprende qué está sucediendo. La respuesta a esta cólera yace en otro nivel de su conciencia. ¡Porque ustedes son más que aquella pieza perdida en su interior! Existe un nivel dentro de ustedes en el cual pueden sentir que son más que aquel niño perdido, impotente.

En el lugar en su conciencia donde pueden acoger a ese niño, ustedes son más que ese niño. Ahí donde pueden rodear al dolor con su conciencia, ustedes le permiten ser y lo aceptan. Haciendo esto, ustedes trascienden el problema. Ustedes son más que el dolor. Incluso es posible sentir que hay un profundo significado en su nacimiento como un alma y en su viaje a través del tiempo, del espacio, de la ilusión y de la oscuridad (ignorancia). Es imposible explicar ese significado con la mente. Esto tan profundo, sólo pueden comprenderlo desde ese lugar calmo y pacífico de fuerza del cual ya les he hablado, el conocimiento sereno que trasciende a los pensamientos y a las emociones.

Queremos pedirles que viajen hacia ese lugar y que sientan que hay ahí un nivel dentro de ustedes donde ustedes aceptaron ir a través de este viaje, y acarrear este dolor. En esta etapa de su desarrollo, es difícil darse cuenta completamente de los frutos positivos que su viaje cosechará. Tal vez podemos ilustrar esto recurriendo a una metáfora.

Imaginen el estado primordial del ser del cual ustedes vinieron como una nube blanca, una nube algo mullida donde todo está entrelazado. Todo es suave y uno, pero también un poco pálido en color. Ustedes pueden imaginar el momento en el que salieron de aquel estado primordial del ser, como seres individuales, es su viaje a través de del espacio vacío, como pequeñas semillas cayendo desde la nube a la tierra. Las semillas germinaron y de ellas crecieron plantas y flores. Su viaje a través de lo nuevo y lo desconocido ha permitido la germinación de cosas en la creación (la suma total de lo que es) que no era posible antes, que no existía y que no nunca se habría podido compilar.

Para permitir la verdadera creatividad, ustedes necesitan una conciencia individual que sea capaz de reconocerlos como separados de otros seres. Sólo entonces puede haber ahí una diferencia. Cuando todo es uno y conectado, las cosas tienden a volverse estáticas. Cuando hay diferencias, la diversidad puede florecer.  Ustedes pueden imaginar el destino de su viaje como un jardín en plena floración, con muchas clases diferentes de flores y plantas, que juntos forman un todo conectado (a niveles físicos y espirituales). Comparen la diversidad y la riqueza de esta imagen con la imagen de la nube primordial; la nube un tanto descolorida que implicaba una situación de seguridad primordial, pero también algo unidimensional en cierto modo, una clase de ‘insipidez’. Es difícil expresar bien esto.

Tan pronto como ustedes comienzan a sanarse el ‘dolor del nacimiento’ y dejan ir su cólera con respecto a esto, pueden experimentar qué hermoso es comenzar a florecer por dentro. Y eso –la experiencia de tal belleza y riqueza - es el significado de su viaje. Entonces la oscuridad ya no es algo sin significado, sino que es experimentada como algo que hace una importante contribución a la Creación. Es difícil explicar esto desde un punto de vista que está ‘por encima’ de la experiencia. Se tiene que experimentar que la oscuridad y el dolor pueden ser fuerzas creativas. Esto comienza a estar a su alcance cuando empiezan a aceptar a la oscuridad como algo que es, sin querer combatirla o empujarla fuera.

En cuanto experimentan sentimientos de cólera, es importante para ustedes aceptarlos completamente y luego ir al centro sosegado dentro de ustedes del cual hablamos antes. Puede ser útil visitar la naturaleza, o algún otro entorno inspirador, donde ustedes puedan respirar el silencio como sea. En ese silencio su ira se disolverá, sin tener que empujarla fuera.

Pregunta 4


Cuando estoy solo, me resulta fácil estar dentro de mi propia fuerza o quietud. Pero cuando estoy rodeado de personas, a menudo me retraigo a una sensación de insignificancia, la sensación de tener que defender mis ideas, y cosas por el estilo.

En el momento en que te sientes herido por lo que otra persona dice o piensa, fluye dentro de ti una ola de energía que tiene un matiz de fondo de miedo. Esta ola saca a tu conciencia de tu centro. Tu conciencia se sumerge en esta ola, como quien dice, y luego se identifica con ese miedo.

Es importante reconocer el mismo miedo subyacente en todos los diferentes incidentes con personas (observaciones o sucesos) que acontecen todo el tiempo. Si tú puedes hacer esto, habrás simplificado el problema y eso es muy importante. Cuando los problemas parecen muy complicados, en realidad están tratando con los detalles, a un nivel superficial. Siempre traten de sentir la emoción subyacente o el tono de sentimiento que está en el núcleo de los incidentes. En este caso, es miedo. Tú sientes una cierta inquietud o nerviosismo en tales situaciones. Y también hay cólera, porque los demás no están viendo o reflejando tus intenciones correctamente.

En el momento en que te sientes herido por otro, tú ves al mundo y a ti mismo desde la perspectiva de los demás y entonces dices: esto no está bien. Te sientes intranquilo y encolerizado y a veces confundido, porque existe en el mundo una imagen de ti que no está de acuerdo con tu percepción interior. La respuesta a este problema es: deja que el otro tenga su percepción. Permite el modo de percibir del otro, no importa cuán limitado sea a tus ojos.

Tú no deberías tratar de corregir el punto de vista del otro. Tú no tienes que hacer eso, no es tu responsabilidad. Cuando te liberas de esta ‘obligación’, el espacio a tu alrededor se extiende enormemente. Con frecuencia tú esperas que los demás piensen de ti de una cierta manera. Tú esperas la reacción de los otros con temor y expectativas. Pero si dejas que el otro sea libre en su percepción, ya no tendrás que experimentar su reacción como un juicio hacia ti. Tú puedes simplemente dejar que la reacción negativa esté en la otra persona como su interpretación de ciertas señales.

Tú dices que puedes estar en tu centro más fácilmente cuando estás solo. Para muchos de ustedes es importante pasar tiempo solos, porque pueden entrar más fácilmente en contacto con ustedes mismos cuando están solos, que cuando están en presencia de otras personas. En presencia de otras personas a menudo emerge un cierto desasosiego, algo que les hace sentir que ustedes deberían ser diferentes de lo que son. Y tan pronto como piensan eso, ustedes empiezan a perder contacto con su centro. Entonces ustedes se desvían, o quedan como suspendidos fuera de su centro.

Para sentir cómo es sentirse en su propio centro, es importante permanecer relajados con regularidad, tener momentos de quietud para ustedes mismos de modo que puedan sentir cómo es estar en su propia compañía. Momentos en los cuales tienen un cierto contacto íntimo con ustedes mismos y saben cómo se siente su propia energía cuando están tranquilos y relajados. En cuanto estés en contacto con otros nuevamente y sientas que eres halado de tu centro, la primer y más importante cuestión es ser conciente de que está sucediendo.

Luego, con la ayuda de tu respiración, puedes llevar la energía hacia dentro de ti, hacia tu vientre, hacia tu centro. Entonces en el momento que sientes que eso está sucediendo, trata de respirar tres veces desde tu abdomen. Vas a sentir que algo sucede: que la energía se desplaza hacia dentro de ti. Puede que tengas que hacer esto frecuentemente para volverte otra vez hacia dentro de ti. Pero cuanto más lo hagas, más fácilmente lo lograrás. Y siendo conciente, tú puedes volverte hacia tu propia energía incluso más fácilmente y más rápidamente, y así incrementas tu habilidad de permanecer en tu centro.

Me gustaría decirte una última cosa. Tú eres una persona muy empática. Tú fácilmente ves cosas a través de los ojos de los demás. Trata, mientras estás en contacto con otros, de preguntarte a ti mismo: ¿cómo me siento respecto a esto? ¿Cómo estoy viendo las cosas? No mires la situación a través de los ojos de los demás, en cambio desplaza la energía hacia dentro de ti. Ésta es también una manera de ir hacia tu centro: de sostener tu propio punto de vista mientras estás con los demás.

Pregunta 5


A veces me irrito mucho y soy incapaz de expresarlo. Entonces la cólera se vuelve contra mí. ¿Cómo tengo que hacer para aprender a expresar esto, aprender a usar la energía para algo constructivo?

Al relacionarte con otras personas, acumulas tu cólera por dentro y primero muestras tus aspectos lindos. Toda persona necesita un equilibrio entre dar y recibir. La parte de dar de una persona es la parte con la cual se conecta con el otro, y utiliza su energía a favor del otro. La parte de recibir es la parte desde la cual una persona se aísla del otro, se da un espacio y dice ‘yo’ en la relación. Contigo, la cuestión es que tú muestras más fácilmente la parte de dar, a través de la cual tú estás ahí para el otro de un modo amoroso. Pero esta presencia amorosa no es bien recibida, tú tienen problemas con llevar tu energía hacia ti, di ‘yo’ y reclama tu propio espacio. Y esto lleva a un montón de frustración y también decepción.

Tienes que aprender a ponerte en primer lugar. Es necesario que utilices tu propio poder de discernimiento para sentir si ‘dar’ es apropiado en una situación determinada. No debería ser algo determinado. Es necesario llegar a un profundo equilibrio entre dar y recibir. Por lo tanto también es importante para ti encontrar un modo de expresar y liberar esa cólera. Esa ira también te está hablando de tu fuerza interior, de tu visión, de tu originalidad. La ira no es solo una energía negativa, originalmente es una energía creativa que ha llegado a trabarse y en esa situación de bloqueo causará problemas.

Lo que puede funcionar muy bien contigo es canalizar esta ira o sublimarla a una energía creativa. Porque tú tienes mucha energía creativa a tu alrededor, y cuando la dejas florecer totalmente, de cualquier modo creas más espacio a tu alrededor.  Más espacio para ti, para tus necesidades y tus carencias.

Pregunta 6


Tengo una pregunta más acerca del amor. Yo a veces siento esa quietud en mí de la cual tú has hablado. Pero también ese infinito amor por todo lo que me rodea. Bueno, no siempre, pero a veces. ¿De dónde viene?

Tú tienes la habilidad de alcanzar tu corazón con mucha frecuencia, y de sentirte muy profundamente conectada con ‘todo’. Es un conocimiento espiritual de la unidad de todo lo que está vivo. ¿De dónde viene? Es una memoria del alma de una realidad que trasciende lo físico y que es el fundamento de toda la creación, de la realidad conocida. Es un sentimiento místico. De cualquier modo, es muy importante para ti aprender a traerlo hacia abajo, a canalizar esta energía hacia la tierra. Y con esto quiero decir que necesitas permitir calmadamente que esta energía se conecte con la tierra.

Esta energía cósmica fluye dentro de ti a través de tus chakras superiores y trae con ella tal intensidad que, cuando fluye hacia los chakras inferiores, pueden crear un cierto disturbio. Entonces tú sufres un exceso de energía que lleva al desasosiego. Por lo tanto es importante prestar atención a la traslación de esta inspiración espiritual al ser de todos los días, al ritmo de la tierra. La naturaleza puede ayudarte a encontrar el equilibrio. En la naturaleza hay una quietud básica y un ritmo que te ayuda a tranquilizarte. Con una buena conexión a la tierra tú puedes integrar esta energía espiritual armoniosamente con tu vida diaria y también compartirla con los demás.

Pregunta 7


Yo he sido muy creativo en mi vida y esto siempre ha encontrado resistencia. Pero desde que estoy en el camino espiritual, todo es mucho más fácil. Pero al mismo tiempo, y de esto se trata mi pregunta, temo poder tener mucha influencia sobre los demás. Siento responsabilidad por los efectos de lo que yo hago (especialmente en mi trabajo) y me atemoriza. ¿Cómo puedo tratar con esto?

Tú no confías en tu propia fuerza. Tu fuerza real está sintonizada con tu intuición, lo cual tú puedes hacer bien. Actúa desde este profundo conocimiento interior, y luego libéralo. No sientas como si todavía necesitaras retenerlo encima o controlarlo. Puedes desarrollar el poder de liberarlo comprendiendo que tú no eres responsable de todas las consecuencias de tus elecciones. Tu responsabilidad es tomar una decisión desde tu más profundo sentido de la verdad. Lo que sucede luego, ya no es más tuyo. De qué modo esto se desarrollará en el mundo y cómo reaccionará la gente a eso, es mayormente una cuestión de su propio libre albedrío. Y no es tu tarea dirigir esto.

Tú no estás acostumbrado a manifestar tu propia fuerza claramente. Hay una cierta desconfianza en ti mismo y una sensación de inferioridad desde el pasado que te hace retroceder y pensar: ¿puedo yo hacer esto, se me permite ser tan fuerte? ¿Se me permite brillar, puedo yo saber claramente cómo quiero que sucedan las cosas y qué es necesario? Es cuestión de permitirte todo esto. Y tú puedes ver las dudas que pueden surgir entonces como una vieja energía que te está reteniendo hacia atrás. Estas dudas no son un ‘contrapeso valioso’ que te mantiene en equilibrio, sino un bloqueo energético en contra de la expresión de todo tu potencial creativo.

Pregunta 8


Algún tiempo atrás, vino espontáneamente sobre mí una especie de amor. ¿De dónde vino esto?

En ese momento se abrió un portal en tu corazón, dándole acceso a una parte tuya que es vieja, y al mismo tiempo es nueva. Tú estás motivado en tu vida por un poderoso impulso espiritual. Te sientes mucho más encaminado en tu sendero espiritual y desde este empuje hay un deseo de ejecutar todo tu potencial. Desde ese deseo tú has llamado a esa experiencia. Ese deseo ha estado ahí por mucho tiempo y está trabajando a través tuyo de muchas maneras.

La experiencia a la cual te refieres, te ha llevado a contactar con una capa profunda dentro de ti. Es tu corazón que se ha abierto a una nueva conciencia de la realidad que es posible para todos nosotros. Es una conciencia desde la cual la vida se experimentará mucho más desde una sensación de armonía interior, con respecto a todos los seres. También contigo esta inspiración puede ser intensa (Jeshua se refiere a la pregunta de arriba).

Puedes ver a tu experiencia espiritual como el resultado de un número de veces en las que te has estimulado desde adentro. En esta experiencia sucedió algo energético en el centro de tu corazón. La apertura que se ha generado, te hace más susceptible a toda clase de energías alrededor tuyo, pero al mismo tiempo más fuerte. Con más fuerte, quiero decir que tú eres capaz de ser transparente a las energías que no pertenecen a ti, que no están relacionadas contigo.

La sensibilidad no siempre tiene que ir de la mano con la vulnerabilidad. Dentro de ti, la sensibilidad ha abierto eso que también te da una gran fuerza. Es importante comprender que lleva tiempo permitir que esta energía se arraigue a la tierra, que se integre con todo los aspectos –terrenales- de tu vida. Es importante confiar en el ritmo de la tierra y permitir que las cosas sucedan en el orden en el que se presentan. Esto te sucederá espontáneamente. Tú no tienes que trabajar duro para esto.

Pregunta 9


Yo tengo la sensación de que no hago esto solo, de que hay energías no físicas a mi alrededor. ¿Qué puedo hacer con esto?

Dejar que tu escepticismo se vaya y permitir que tu imaginación corra libremente. Las energías no físicas o guías están presentes en todos ustedes. Pero hay muchas capas en ti que se resisten a esto: tu mente, pero también ciertos sentimientos. Te la pasas preguntándote: ¿tengo que creer en esto o no, esto es verdad o no es verdad? Mi consejo es: deja que tu imaginación entre completamente por esta vez en una fantasía (visualización) en la cual tú contactas esas energías o seres a tu alrededor.

Pregúntales quiénes son, qué tienen que decirte. Y no te preguntes si no estarás inventando todo esto y si tiene o no algún sentido. Posterga esas preguntas. Y solo después de que toda la visualización haya finalizado, cuando hayas completado “la sensación a tu alrededor” y hayas acabado de fantasear, explícale todo esto a tu lado escéptico y pregúntate si todo esto es verdad. Pero ten el coraje de permitir primero la realidad de esas energías dentro de tu corazón y de tu mente y júzgalas más tarde. ¡Por lo tanto no te pares sobre los frenos tan rápido! 

¿Pero cuál es su finalidad? ¿Qué puedo hacer con esto?

Tú no tienes que hacer nada con esto. Sólo está ahí. Es parte de tu realidad. Tú no te preguntas por qué los árboles están ahí, o el agua, o el cielo. Así es como deberías ver esto. Estas energías a tu alrededor son algo natural. Si tú piensas, me gustaría familiarizarme con ellas, hazlo. Pero no hay obligación, es libre y abierto. De hecho, tampoco hay que esperar nada, no hay que tener un objetivo concreto. Porque entonces podrás contactar aquellas energías abiertamente y libremente, y ellas podrán sorprenderte con su sentido del humor, amor y sabiduría.


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Fuente: Jeshua Channelings
Traducción: Sandra Gusella
© Pamela Kribbe

Este mensaje fue traducido desde el holandés al inglés por la dra. Wendy Gillissen (sitio Web www.reincarnatietherapie.com), y luego desde el inglés al español por Sandra Gusella sgusella@gmail.com.